Si reposteas este tuit recibirías la dicha del amor.
Si lo faveas caerás en la más profunda de las soledades.
PD: las dos opciones son el mismo destino
Un TERRORISTA ISLAMICO hijo de inmigrantes Islamicos comete un ataque terrorista contra la comunidad LGBT y los progresistas europeos atacan furibundamente a los partidos políticos que piden controlar la inmigración islámica diciendo que "difunden discurso de odio". El nivel de Gaslighting psicópata que manejan es delirante. La candidata de AfD es Lesbiana, pero no les importa nada.
🚨 BREAKING: Lionel Messi has been named the Best Player of the 2026 FIFA World Cup by the International Federation of Football History & Statistics (IFFHS). 🐐🏆🇦🇷
Si un algoritmo convenció a millones de que el deportista más documentado de la historia es un "tramposo", imagina lo que puede hacer con la política/economía
La anatomía de la campaña contra Messi/Argentina
Resumen (en español) del artículo de @therosieum publicado hoy
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Quedó claro. Es fácil en el mundo de hoy instalar que un país es genocida o que otro país es racista. Prejuicios e ignorancia lo consiguen. Quienes lo instigan son siempre los mismos.
Si alguien duda del poder del algoritmo para cambiar opiniones, recordales que hicieron de Messi un villano. DE MESSI, el mejor jugador de la historia. En un mundo sin pensamiento crítico, estaremos perdidos.
Ya se dijo acá, pero el manual con el que intentaron limar a Argentina en el Mundial, inventando lo de los árbitros, lo del racismo y terminando con que juega sucio, es el mismo manual con el que nos vienen tratando de limar a los judíos tras el 7/O. No funcionó y no funcionará.
MI COLUMNA EN EL DIARIO ISRAEL HAYOM DE HOY. TRADUCCIÓN: Argentina es un país muy grande, de paisajes hermosos y muy variados, tierras fértiles, una gastronomía excelente y vinos magníficos. Pero, sin duda, lo mejor es su pueblo, su gente.
Habitualmente no leo los diarios argentinos cada día, ni sigo lo que sucede allí, pero lo argentino que llevo dentro de mí siempre está presente y no solo en lo simbólico. No se trata solo de tomar mate o extrañar un buen asado con amigos.
Argentina es una suma de recuerdos hermosos y dolores inmensos. El gran amor y el máximo dolor.
Somos extremistas, tango melancólico o carnaval, y vivimos todo con una intensidad muy argentina.
Somos fútbol los domingos y el orgullo por la camiseta, y también el Teatro Colón, la cultura, la música, la vida comunitaria judía.
Argentina es una suma de contradicciones: mientras esperamos con ansiedad y nerviosismo la final de la Copa Mundial, recordamos a las 85 víctimas del atentado contra la comunidad judía de Buenos Aires, el 18 de julio de 1994. Que se produjo dos años después del atentado contra la Embajada de Israel. Los recordamos y mantenemos firme el reclamo de verdad y justicia.
Y después volvemos a desear que ojalá la selección nos de un motivo para festejar.
Somos un pueblo apasionado, desquiciado y ciclotímico. Gente creativa, que sabe arreglarse con lo que hay e incluso disfrutar de cada cosa. Pero, cuando la selección argentina pisa el césped empieza la transformación y perdemos incluso el sentido común. Por ejemplo, con nuestras cábalas: si viste el primer partido del Mundial sentado en un lugar y vistiendo una camiseta, mirarás todos los demás exactamente de la misma manera. Y, si algo falla, sentirás una culpa enorme, como si realmente fueras responsable del resultado del partido.
El fútbol es una especie de religión laica en Argentina y – cuando la selección gana – de verdad nos creemos que “Dios es argentino”, como reza el dicho popular. Maradona, Messi, Emiliano “Dibu” Martínez, defensores y delanteros de hoy y del pasado se mezclan con “los chicos (soldados) de Malvinas” – y son héroes nacionales de la historia, mucho más que los fundadores y pioneros de la patria.
Y después de ganar un partido, podrás ver argentinos que un minuto antes no tenían nada que ver ni se conocían – o peor aún, estaban en veredas opuestas – abrazados, festejando, saltando al grito de “el que no salta es un inglés”.
Y aunque nosotros (los israelíes-argentinos) estemos lejos, hay cosas que no cambian, son indelebles, porque las llevamos en el corazón.
Lo único que hacen el fútbol y la selección es recordarnos todo eso. Y que volvamos a ser, una vez más, quienes fuimos, quienes somos.
Muchachos, dennos hoy un motivo para festejar, otra estrella en la camiseta. El pueblo argentino estará con ustedes, alentándolos a cada instante, y sabrá agradecerles con euforia y pasión. Todos los argentinos gritaremos cada gol de la selección con alma y vida, en Argentina y en el mundo entero.