todo de sí para no ser un grosero, casi sintió pena y abandonaba el plan de alimentarse de él, énfasis al CASI.
“mira, solamente porque pareces un perro mojado tiritando de frío ¿quieres un café? hay uno cerca, casualmente 24 horas. ” ajam, siendo amable con la presa.
no se digno a mirarlo hasta ahora que él respondió, de arriba-abajo lo analizó y sus labios se fruncieron al sellar una risita burlona. solo volvió a mirar al frente, dándole una calada perezosa al cilindro.
“hay mejores opciones para tomar el fresco, diría...” está dando &.
¿Cabe todavía duda cuando su cabello está empapado, la camisa adherida al cuerpo y el rostro trasluciendo el triple de cansancio? No, por supuesto que no es una mala noche.
— ¿Qué opinas? —respondió, encogiéndose de hombros y rodando los ojos.
sus pasos se hicieron más audibles cuándo ya estaba cerca, deteniendo los mismos justamente cuándo estuvo al lado del hombre. “¿mala noche? ” inició con una pregunta simple, jugueteando con el cigarro aún entre dedos. &.
El sonido provocado por las pisadas le hizo que terminara volteando en su dirección. A la lejanía le miró, atento, queriendo hasta robarle tanto el paraguas como el cigarro. Se contuvo.
hombre y bajaron justamente al tirante del calzoncillo, dedos se cuelan jugueteando con la liga, acariciando la piel con sus uñas. “ya sabes... tus deseos son mis ordenes, papi. ”
“¿zalamero? ¿se come? ” bromeó sin detener los besos que cada vez iban subiendo; smooch — en su hombro, otro sonó justamente en el cuello hasta por fin el más sonoro y baboso cayó en la mejilla del español.
“porque tengo hambre.. nff ♥︎ ” manos abandonaron las tetas del &.
— ...zalamero. (😮💨)
replicó, en broma, para darse cuenta después de que sufre de una erección bajo la ropa interior, lo que provoca una tienda de campaña descarada en sus bóxer; es lo único que viste pues le ha pillado levantándose de la cama.
— mejor, pero podría mejorar más.
“no sé porque no te creo,” continuó cepillando la pomposa colita imaginando como sería una pequeña criatura suya. “¿mh? sí, lo recorte un poco ¿te gusta? ” alzaba la mirada hacia él, busca aprobación, el brillo en sus rojos lo delata y si tuviera una colita, esta se menearia &.
— Lo mismo me pregunto yo, y lo he intentado con ganas.
Suspira, con las ganas que tiene de llenarlo de hijos.
— Sea cómo sea . . . ¿Te cambiaste el peinado? Te noto diferente.
muy caballeroso, hasta casi olvida que son enemigos naturales y podrían matarse en cualquier momento; trev solo alcanza a reír, dulce y casi encantado por la actitud contraria.
al entrar al vehículo notó al instante el calor y aroma inundando la cabina, debería ser asqueroso &.
esa frecuencia tan dulce hace que sus pelos se ericen de la emoción, así que sólo asintió como buen can y lo escoltó hasta su coche.
por supuesto, tan pegaditos que podrían confundirlos con una pareja ordinaria, abrió la puerta para él, ¿ve qué caballero? »
pero la colonia natural del lobo era agradable. “no bromees, tengo un terrible sabor... te haría vomitar coml hinques el diente en mi carne, ” le dijo al verlo entrar, y sonó más a invitación que a sugerencia; la iluminación del auto era escasa, los ojos rojizos brillan &.