Según la Universidad de Brown, solo en Irak, Afganistán, Siria, Yemen y Pakistán, EEUU mató a más de 4,5 millones de personas, desplazaron a 60 millones de personas y provocaron 7,6 millones de niños hambrientos.
El 81% de las guerras desde 1945 fueron provocadas por EEUU... estos son los verdaderos millones de muertos que no te cuentan, los del capitalismo.
Quienes consideran que ondear la bandera de un Estado es “incitar al odio”, o han perdido el juicio o han sido cegados por su propia ignominia.
Lamine solo ha expresado la solidaridad por Palestina que sentimos millones de españoles. Otro motivo más para estar orgullosos de él.
Un nuevo ejemplo de la maestría de #BrianDePalma a la hora de confeccionar escenas y establecer la geografía del suspense.
La escena del billar en #CarlitosWay les parecía larga a los productores, hasta que De Palma decidió alargarla un poco más... obra maestra 🙌🏻
Qué horror! Escucho esta canción maravillosa, me emociono, envidio la felicidad de sus intérpretes -y al final me da por pensar, bien viejo choto, en la distancia infinita entre esto y cualquier trap o lo que sea.
Estoy jodido.
Las mentiras y plagios de @JMzunzu. Una muestra:
1.- Zunzu dice: “Hay que decir las cosas como son: la guerra México-Estados Unidos fue injusta, ya que enfrentó a dos países completamente distintos en cuanto tamaño, recursos y capacidades bélicas. Así es, el minúsculo Estados Unidos se enfrentó a un país cinco veces más grande y con cinco veces más ejército” ("México: La historia de un país construido sobre mitos" p.116). Esto es una muestra de absoluta ignorancia o una mentira del tamaño de una catedral. En 1803 Estados Unidos adquirió el riquísimo territorio de Luisiana: más de 2 millones de kilómetros cuadrados de fértiles llanuras, llamadas a convertirse en inmediato imán de poderosas corrientes migratorias. Con Luisiana, Estados Unidos sumaba 4 millones 631 mil kilómetros cuadrados y una población de seis o siete millones: es decir, en territorio y población era equiparable a la Nueva España que, incluidas las comandancias internas del norte y las capitanías del sur y el sureste, tenía más o menos la misma población y 4 millones 429 mil kilómetros cuadrados. Para 1830 y debido a la facilidad de colonizar la cuenca del Misisipi y a las migraciones antes mencionadas, Estados Unidos duplicaba la población de México y en 1845, antes de la anexión de Texas, tenía más de 20 millones de habitantes por 7.5 de México. Con la anexión de Texas, y habiendo perdido México sus aspiraciones sobre Centroamérica, al estallar la guerra el territorio de Estados Unidos también era considerablemente mayor: más de cinco millones de kilómetros cuadrados por poco más de tres millones y medio de la nación mexicana; además de un producto interno bruto que se calcula entre siete y diez veces superior al de México. ¿Estados Unidos cinco veces menor? ¡Por favor! Pero además, esa argumentación que contiene tantas mentiras, es UN PLAGIO DESCARADO: En "Las mentiras de mis maestros" (libro de propaganda para justificar los intentos de reforma salinistas de 1993), Luis González de Alba escribe: “En septiembre de 1847 los ejércitos de Estados Unidos llegaron hasta la capital de México, un país mucho mayor que ellos, e izaron su bandera en el Zócalo” (p. 41). La pequeña república del norte había vencido al “gigante de régimen feudal y precapitalista cuyas fronteras iban de Oregon a Colombia”. Luego: “Un David pequeño, pero belicoso y decidido, contra el Goliat del sur, grande pero torpe, católico y rezandero. Uno atenido a la producción de cañones, el otro a la protección de la virgencita de Guadalupe” (p. 56). ¿Reiteramos que en 1846 EEUU era mayor, con cinco veces más población que México o ye le quedó claro que lo engañaron como a un tonto? https://t.co/JYgeryNn3O
"La violencia atroz de los mexicas no tiene parangón en ningún otro lugar del mundo ni en ningún otro momento de la historia. Y a través del aztequismo, Sheinbaum y AMLO pretenden identificar a México con esto"... eran mucho peores que los Nazis
https://t.co/sQTa6YBzdC
El pasado 2 de junio la ciudadanía hizo escuchar su voz a través de su voto en una #JornadaElectoral, en términos generales, pacífica y ordenada. Ahora, corresponde a los #PartidosPolíticos, sus simpatizantes y militantes, dar muestra de civilidad y respeto al trabajo de las autoridades electorales.
Es inaceptable que haya agresiones y actos de intimidación en contra del personal del @iepcjalisco. Conmino a las autoridades locales a que tomen las acciones conducentes para evitar que se den conductas violentas y se permita que los #CómputosDistritales se lleven a cabo en un ambiente de seguridad para todas las personas.
📊 #PREP
El #PREP proporciona información preliminar oportuna al término de la Jornada Electoral, haciendo públicos los datos de la votación, lo que brinda certeza y fortalece la transparencia y la confianza en las elecciones.
Una vez que cierren todas las casillas, el portal estará disponible a partir de las 20:00 hrs. 👉 https://t.co/PAhTaku3OL
#Elecciones2024MX #2DeJunioVota 🗳️
El 14 de abril de 1976, a los 62 años de edad, murió José Revueltas Sánchez, escritor y militante que desde muy joven luchó por redimir al hombre y a la sociedad mexicana, sin importar que la brega se tradujera para él en cárceles, persecuciones y ruina.
Nacido en Durango y huérfano de padre desde niño, se afilió al Partido Comunista desde a los 15 años, siguiendo a su hermano Fermín, uno de los fundadores del muralismo de los 19202. Poco después José fue encarcelado por razones políticas por vez primera.
Convencido de que el comunismo abriría las puertas del reino de la libertad humana, fue un infatigable organizador de campesinos y obreros, mientras estudiaba por su propia cuenta historia, filosofía, literatura y teoría política. En los años treinta tomó parte activa en las intensas movilizaciones populares que apuntalaron las políticas nacionalistas, agraristas y obreristas del presidente Cárdenas, y fue convirtiéndose en un propagandista eficaz y en un escritor político imprescindible.
En 1941 publicó su primera gran novela, Los muros de agua, que relatan su experiencia como preso político en las Islas Marías, mientras la política mexicana daba un vuelco a la derecha y se consolidaba el sistema de partido de Estado bajo la aparentemente anodina presidencia de Manuel Ávila Camacho. Entonces, los comunistas mexicanos rompieron con el régimen para mantenerse durante varias décadas en la oposición intransigente, siendo reducidos muchas veces a la clandestinidad. Revueltas siguió siendo durante todos esos años un comunista convencido, aunque inició su propio camino señalando con ánimo constructivo el autoritarismo y otros vicios del comunismo, lo que en los años cincuenta lo convirtió en un crítico autorizado y respetado de los crímenes del estalinismo en la Unión Soviética, siendo capaz de deslindar el ideal comunista de aquellos hechos. Por ello fue expulsado del partido más de una vez. Solía decir que fuera del partido era aún más comunista que dentro.
Al mismo tiempo, entre la política partidista y la persecución del régimen, que lo llevó varias veces más a la cárcel, Revueltas seguía escribiendo infatigablemente, tanto en los periódicos del partido como en diversos medios nacionales, y también publicó novelas que, como El luto humano y Los días terrenales, recibieron varios premios y fueron y siguen siendo muy leídas; en tanto que otras, sobre todo la obra de teatro El cuadrante de la soledad, fueron condenadas por los sucesivos gobiernos, y por su propios camaradas
En 1968 respaldó decididamente el movimiento estudiantil y fue acusado por el gobierno de ser su ideólogo, lo que Revueltas negó diciendo que no estaba atrás, sino al lado de los estudiantes. Negó ser el ideólogo, pero no su participación en el movimiento, lo que lo llevó una vez más a la cárcel, junto con otros estudiantes y profesores.
En 1971 salió de la cárcel agobiado por la soledad y la sensación de derrota, y pocos años después murió. Fue entonces cuando se reconoció que su entrega absoluta a la causa de los humildes, y su sentido crítico siempre alerta habían prefigurado una nueva forma de hacer política de izquierda en México.
"Para un padre, el calendario más veraz es su propio hijo. En él, más que en espejos o almanaques, tomarnos conciencia de nuestro transcurrir y registramos los síntomas de nuestro deterioro. El diente que le sale es el que perdemos, el centímetro que aumenta el que nos empequeñecemos, las luces que adquiere las que en nosotros se extinguen, lo que aprende lo que olvidamos y el año que suma el que se nos sustrae. Su desarrollo es la imagen simétrica e invertida de nuestro consumo, pues él se alimenta de nuestro tiempo y se construye con las amputaciones sucesivas de nuestro ser".
"Prosas apátridas", Julio Ramón Ribeyro