Pequeños y medianos traumas tras 27 años en Venezuela:
- Rechazo al color rojo.
- Pánico a las motos.
- Desprecio a lo militar.
- Intolerancia a palabras como: socialismo, comuna, revolución, pueblo.
- No soporto hacer filas, así sea mínima.
- Pesadillas recurrentes sobre Vzla.
Todo eso que nos callamos se nos acumula en el cuerpo, se convierte en insomnio, en nudos en la garganta, en nostalgia, en error, en duda, en tristeza. Lo que no decimos no se muere, lo que no decimos nos mata.
Yo siempre he creído que uno debe priorizar su felicidad y si no es feliz en algún lado, hay que tener el valor para irse. Hay etapas que deben terminar.
stop giving yourself such a short time period to achieve your goals then self destructing when it doesn’t happen on schedule. you have your whole fucking life.