Dicen que la llamada de Koeman para comunicarle que no entraba en sus planes no duró ni un minuto. Lloró, se llenó de rabia. Y esa rabia la ha convertido en goles. Goles que pueden valer una Liga. La venganza de Luis Suárez.
Nunca entierren a un uruguayo si aún no lo han matado
No hay ningún ex con quién yo quiera regresar, no hay nadie de mi pasado que yo quiera en mi presente. Eso incluye relaciones y amistades. Gracias por irse, no vuelvan más.
Era grandote y parecía torpe, pero siempre tenía un regate, un recorte o un recurso técnico a última hora para sacarse un gol de la manga. Rivaldo dejó en el fútbol español un buen legado.