Si no aprendés a calmarte, cualquier palabra te desestabiliza. Si no aprendés a valorarte, cualquier rechazo te destruye. Si no aprendés a priorizarte, cualquier persona te manipula. Al final no se trata de los demás, se trata solo de vos.
Qué temita el de las fotos en redes sociales: es una boludez que no determina el amor que sentís por tu pareja, pero, al mismo tiempo, como es una boludez, subí una foto y listo.
El telefonito nos arruinó la vida.