Recordatorio que Margarita Robles se negaba a mandar el ejército a Valencia durante la DANA porque "el ejército no está para eso".
Al PSOE le interesaba más endosar la tragedia al PP para sacar beneficio electoral.
El CGPJ no puede inmiscuirse en el trabajo de los jueces (lo tiene prohibido por Ley) porque los jueces somos INDEPENDIENTES. Con estos totalitarios comentarios evidencian que les gustaría un diseño inconstitucional del órgano para que el poder político controle a los jueces.
🚨🚨Comunicado de todas las asociaciones de jueces y fiscales profesionales e independientes , ante los gravísimos hechos de acoso, denigración y hostigamiento a la magistrada Beatriz Biedma, que se están publicando en los medios de comunicación, que contrastan con la vergonzosa y tibia nota del CGPJ y con el
impresionante silencio de algunos.
Creo que este duro comunicado debe ir acompañado de otras actuaciones que se intuyen en su párrafo final, y que deberían pasar por la inmediata comunicación a las instituciones europeas de lo que aquí está ocurriendo e incluso, cuando la investigación avance y se concreten las imputaciones, por el ejercicio de las oportunas acciones legales.
A ti que lees esto y te indignas, te pido que retuitees y difundas 👇👇
🚨🚨¿Entienden ahora el objetivo perseguido por las reformas que pretendían dar la instrucción a los fiscales y desactivar legalmente a la acción popular?
¿Comprenden ahora la urgencia en aprobar esas reformas?
Hemos estado a un paso de consagrar un régimen procesal de impunidad.
Hoy hace 35 años, ETA asesinó a 5 niños en la casa cuartel de Vic.
Los tres etarras cargaron el coche con 70kg de explosivos, vieron a los niños jugando, les dio igual, dirigieron el coche bomba hacia ellos.
Los que no condenan estos crímenes hoy son socios del Gob. de España.
Ayer recibí los dos informes de la UDEF sobre Zapatero, como me imagino le ha pasado a media España.
He hecho como Rufián el otro día y apenas he dormido leyendo todo por aclararme.
Como los medios sacan noticia por noticia para ganar clicks… he decidido ordenar las ideas y hacer un hilo completo sobre el caso.
El informe 1907 (186 páginas) reconstruye la estructura: quién es quién en la red, qué sociedades controlan, por dónde se mueve el dinero, dónde acaba y qué papel juega cada implicado. Es la radiografía societaria y financiera.
El informe 1908 (158 páginas) reconstruye la cronología: ordena por fecha los mensajes de WhatsApp, correos electrónicos, llamadas y reuniones recuperados del móvil de Rodolfo Reyes y de los demás dispositivos intervenidos. Es el guion temporal del caso.
Uno te explica el cómo y el cuánto, el otro te explica el cuándo y el con quién.
Por eso, a lo largo del hilo, las capturas alternan entre los dos: cuando se cita un mensaje concreto (una frase, una hora, un día), la fuente es casi siempre el 1908; cuando se cita una conclusión policial, una titularidad societaria o un flujo de dinero, la fuente es el 1907.
Abrochaos los cinturones… que empezamos.🧵
🔴🔴TREMENDO lo que cuenta el activista venezolano @LORENT_SALEH sobre Zapatero: “Mientras en Venezuela la gente comía de la basura, se moría de hambre, Zapatero y su familia se hacía millonaria con la desgracia venezolana. Mientras nosotros éramos perseguidos y torturados, Zapatero se tomaba fotos y se reía con los asesinos y torturadores".
El verdadero cambio que necesita España, es el de una sociedad de ciudadanos libres, que sean capaces de criticar las conductas corruptas de los políticos, aunque sean de su ideología.
The leader of the Lib Dems, and the leader and deputy leader of the Green party, think some women have penises. In itself, it seems like a relatively unimportant matter. But it is symptomatic of a contempt for science and evidence-based truth. Could you vote for a flat-Earther?
A Norwegian neuroscientist spent 20 years proving that the act of writing by hand changes the human brain in ways typing physically cannot, and almost nobody outside her field has read the paper.
Her name is Audrey van der Meer.
She runs a brain research lab in Trondheim, and the paper that closed the argument was published in 2024 in a journal called Frontiers in Psychology. The finding is brutal enough that it should have changed every classroom on Earth.
The experiment was simple. She recruited 36 university students and put each one in a cap with 256 sensors pressed against their scalp to record brain activity. Words flashed on a screen one at a time.
Sometimes the students wrote the word by hand on a touchscreen using a digital pen, and sometimes they typed the same word on a keyboard. Every neural response was recorded for the full five seconds the word stayed on screen.
Then her team looked at the part of the data most researchers had ignored for years, which is how different parts of the brain were communicating with each other during the task.
When the students wrote by hand, the brain lit up everywhere at once.
The regions responsible for memory, sensory integration, and the encoding of new information were all firing together in a coordinated pattern that spread across the entire cortex. The whole network was awake and connected.
When the same students typed the same word, that pattern collapsed almost completely.
Most of the brain went quiet, and the connections between regions that had been alive seconds earlier were nowhere to be found on the EEG.
Same word, same brain, same person, and two completely different neurological events.
The reason turned out to be something nobody had really paid attention to before her work. Writing by hand is not one motion but a sequence of thousands of tiny micro-movements coordinated with your eyes in real time, where each letter is a different shape that requires the brain to solve a slightly different spatial problem.
Your fingers, wrist, vision, and the parts of your brain that track position in space are all working together to produce one letter, then the next, then the next.
Typing throws all of that away. Every key on a keyboard requires the exact same finger motion regardless of which letter you are pressing, which means the brain has almost nothing to integrate and almost no problem to solve.
Van der Meer said it plainly in her interviews.
Pressing the same key with the same finger over and over does not stimulate the brain in any meaningful way, and she pointed out something that should scare every parent who handed their kid an iPad.
Children who learn to read and write on tablets often cannot tell letters like b and d apart, because they have never physically felt with their bodies what it takes to actually produce those letters on a page.
A decade before her, two researchers at Princeton ran the same fight using a completely different method and ended up at the same answer. Pam Mueller and Daniel Oppenheimer tested 327 students across three experiments, where half took notes on laptops with the internet disabled and half took notes by hand, before testing everyone on what they actually understood from the lectures they had watched.
The handwriting group won by a wide margin on every question that required real understanding rather than surface recall.
The reason was hiding in the transcripts of what the two groups had actually written down.
The laptop students typed almost word for word, capturing more total content but processing almost none of it as they went, while the handwriting students physically could not write fast enough to transcribe a lecture in real time, which forced them to listen carefully, decide what actually mattered, and put it in their own words on the page.
That single act of choosing what to keep was the learning itself, and the keyboard had quietly skipped the choosing and skipped the learning along with it.
Two studies. Two countries. Same answer.
Handwriting makes the brain work. Typing lets it coast.
Every note you have ever typed instead of written went into your brain through a thinner pipe. Every meeting, every book highlight, every idea you captured on your phone instead of on paper was processed at half depth.
You did not forget those things because your memory is bad. You forgot them because typing never woke the part of the brain that would have made them stick.
The fix is the thing your grandmother already knew.
Pick up a pen. Write the thing down. The slower road is the faster one.
El senador John Kennedy demuestra que basta hacer las preguntas correctas y exhibir la verdad que nos ocultan para dejar el aborto como lo que es: un horror.
Un #hilo homenaje al #PapaFrancisco en este primer aniversario. Nos dejó un impresionante legado en hechos y palabras.
Aquí dejo 12 frases breves que me llegaron muy hondo. Estaría muy bien que añadieras alguna tú.
1. Oración.
👇
EL JABÓN LAGARTO
El jabón Lagarto no es un jabón. El jabón Lagarto es una autoridad. Es una presencia. Es el único producto de limpieza que no compras… lo heredas. Tú no vas al súper y dices: “Voy a probar el jabón Lagarto”. No. El jabón Lagarto aparece en tu vida como aparecen los traumas y las recetas de tu abuela: sin pedir permiso.
Porque vamos a hablar claro: el jabón Lagarto no limpia, humilla la suciedad. Tú manchas una camiseta con tomate y el Lagarto no la lava… la somete. Le dice a la mancha: “Aquí se acabó tu carrera, artista”. Ese jabón ha quitado más grasa que muchos entrenadores personales.
Y luego está el olor. Ese olor no es perfume, eso es disciplina. Eso huele a patio, a barreño, a una señora con bata que te mira y te deja temblando solo con decir: “Eso con Lagarto sale”. Y salía. Salía la mancha, salía la mugre, salía la tontería y, si te descuidabas, salías tú también restregado.
El jabón Lagarto sirve para todo. Para la ropa, para el suelo, para la cocina, para una llanta, para una persiana y, en algunas casas, sospecho que hasta para bautizar niños. Hay gente que tiene un botiquín en casa; nuestras madres tenían una pastilla de Lagarto y una fe ciega. “¿Te has caído?” Lagarto. “¿Hay grasa en la campana?” Lagarto. “¿Tu padre ha venido con una mancha rara en la camisa?” Lagarto… y luego interrogatorio.
A mí me hace gracia porque ahora todo viene con nombre de laboratorio suizo: “detergente ultra bio active sensitive no sé qué”. Cállate ya. Antes había una pastilla verde-marrón con nombre de reptil y eso limpiaba más que tu vida después de bloquear a tu ex. Nada de marketing, nada de influencers. El jabón Lagarto no necesita anuncio. Su publicidad era una abuela levantando una sábana blanca como si hubiera ganado una guerra.
Y ojo, que el Lagarto tiene pinta de producto sencillo, pero impone respeto. Tú lo ves ahí, cuadrado, serio, sin florcitas, sin colores pastel, sin “aroma a nube de verano”. No. El Lagarto viene a trabajar, no a seducirte. Es el funcionario de la limpieza: no sonríe, no promete, pero cumple. Y mejor que muchos.
De hecho, si el jabón Lagarto fuera una persona, sería ese tío seco del pueblo que no habla mucho, pero te arregla una lavadora, te poda un olivo y te da una lección de vida sin moverse del banco. Duro, eficaz y con pinta de haber sobrevivido a tres crisis, dos riadas y una boda gitana.
En resumen: el jabón Lagarto no es vintage, es inmortal. Es el Chuck Norris de la limpieza. Es el producto que ha pasado de generación en generación como si fuera una reliquia sagrada. Y mientras nosotros vamos por la vida pagando botes modernos con tapa ergonómica, el Lagarto sigue ahí, tranquilo, pensando: “Cuando queráis limpiar de verdad, ya sabéis dónde estoy”.
El caso de Noelia: La eutanasia parece ser una ejecución del Estado, el último paso de un camino de torturas del sistema.
1. El Estado quita la custodia a los padres e interna a Noelia en un centro de menores a los 13 años. Tras el divorcio perdieron la casa, atravesaron problemas económicos y el Estado se "encargó" de ella.
2. Noelia era una chica vulnerable y sufre una violación grupal. El Estado no la ha protegido, la ha expuesto.
3. Noelia tenía una incapacidad del 67% por su enfermedad mental, pero tras la agresión sexual intenta suicidarse y queda en silla de ruedas, (es autónoma en lo demás), su incapacidad sube al 74%, según El Confidencial.
4. El Estado la separó de sus padres que la querían, pero no la protegió, no la amparó y no la ayudó psicológica ni emocionalmente. Una chica vulnerable a la que el Estado dejó en indefensión absoluta su solución es quitarla de en medio.
La eutanasia parece ser la ejecución, el último paso de un caso de secuestro y torturas, con la premura de un sistema que quiere borrar las huellas de lo que hace realmente el "Estado" en el nombre de la muerte digna. La libertad. Evitar el sufrimiento.
El trastorno de Noelia no le permite percibir que tiene un padre que lucha por ella contra un Estado y un sistema que sólo la utiliza como sacrificio en el altar de una ideología perversa que utiliza palabras de bien para implantar el mal.
Esta eutanasia es claro ejemplo existencial de cómo el Estado mata la figura del padre.
Recemos por Noelia.