La dama encapuchada no tardo nada en bajar de él barco, encantada por el sitio emitió un la leve sonrisa en sus labios. —Este sitio no se parece a Jonia, pero es tan colorido. Se siente la sal en el aire... —
—Antes de eso, debo buscar a un mercader. Será breve—. ( + )
La vastaya, aún su agradable aura, era una mujer de secretos. Ya le había pagado por adelantado al contrario pero aún así, ni siquera le mencionó su nombre. Estaba claro que tenía sus razones.
El comportamiento del contrario le causaba curiosidad. Pareciera que estaba ( + )