Hace un año estaba a un clic de cancelar la maestría porque no tenía cómo. Y no hablo solo de dinero.
Dudé de mí, del sistema y hasta del universo.
Pero acá estamos.
Gracias, Viviana. Lo lograste contra todo pronóstico.
¿Y ahora qué?
(La paz mental no es opción).
Creí que mi lado más migajero sería siendo fono: rogando atención, aplaudiendo sílabas sueltas y emocionándome con el mínimo avance… pero no. Ahora, versión investigadora: cazando participantes, mendigando firmas y celebrando cuando alguien me da 5 minutos de su atención.