Gritan “con los niños no”…
Excepto, claro, cuando el niño es palestino, migrante, indígena, negro o vive en condiciones de vulnerabilidad.
Ahí sí están dispuestos a encontrar las más horrorosas excepciones.
Cuando una mujer negra viajaba ocasionalmente en helicóptero, era un escándalo nacional.
Ahora un hombre blanco lo hace todos los días y reina el silencio, quizás el problema nunca fue el helicóptero, sino quién iba sentado dentro.
"Nos acusan de comunistas, como si eso nos ofendiera. No nos ofende.
Nos ofenderíamos si nos llamaran nazis, neofascistas, terroristas. Pero nunca comunista o socialista. Eso no nos ofende. Muchas veces nos enorgullece" — Lula da Silva.
No quieren nombrar a las niñas como niñas, pero no tienen problema en decirles "niñas" a mujeres adultas para infantilizarlas. Así funciona la misóginia.