Se llora a una persona que siendo la cabeza de una institución conservadora, abrazó a los pobres, a los distintos y excluídos, a la comunidad lgbt, a las mujeres, denunció la corrupción de la iglesia y creía que la salida era en comunidad. Alguien que cambió para bien, que creía en la bondad de lo humano, en la justicia social y le dio esperanza incluso a los ateos.
"Se nos murió el padre de toda la humanidad, que insistió una y mil veces que en la iglesia tenía que haber lugar para todos"
El arzobispo Jorge García Cuerva recordó al papa Francisco y remarcó que "se preocupaba por todos sus hijos, especialmente de los más necesitados".