Me tienen que dar varias horas para dejarme entender el tsunami de emociones que estoy sintiendo. Gracias @sanbenito, gracias @ladygaga thank you @NFL, @RocNation and @AppleMusic
Bravo Carlos, little titan, young wizard of Oz. A worthy champion, a huge talent, wonderful person and history-maker 🙌
And Australia, so much love 🫶🏼. No place like the happy slam. Forever grateful.
To all Airlines, Pilots, Drug Dealers, and Human Traffickers, please consider THE AIRSPACE ABOVE AND SURROUNDING VENEZUELA TO BE CLOSED IN ITS ENTIRETY. Thank you for your attention to this matter! PRESIDENT DONALD J. TRUMP
Si te dijera yo lo que deberías cuidar tú, colegui…
Entiendo que la FIFA ya estará actuando ante unas declaraciones tan alarmantes como estas. Porque no solo atentan contra los valores de igualdad y respeto que el fútbol internacional defiende, sino que son un retroceso peligroso en un momento donde el deporte debe ser ejemplo, no vergüenza.
Cuando un jugador con visibilidad global sugiere que las mujeres “deberían cuidar el hogar” y culpa a nuestras luchas de “erradicar la masculinidad”, no está opinando: está perpetuando un machismo rancio, violento y sistémico. Y la FIFA debe penarlo. Con firmeza. Con claridad.
Porque el verdadero compromiso con la igualdad no se escribe en pancartas ni se graba en spots: se demuestra en decisiones, en sanciones y en límites. Y este caso lo necesita.
A estas alturas, en pleno 2025, tener que seguir defendiendo que las mujeres podemos (y debemos) aspirar a las mismas metas, carreras y sueños que los hombres, no solo es indignante: es agotador.
Pero aquí seguimos. Peleando. Por nosotras, por nuestras hijas… y también por nuestros hijos. Porque merecen crecer viendo que este deporte, y el mundo, se toman en serio la igualdad y la justicia.