—Intentó copiar de manera patosa aquella forma de saludar, su cuerpo se mueve y con ello su sonrisa adornada con piercengs se muestra con cierta ternura.—
Wei…Wuxian, un gusto….el sonido de tu corazón suena bastante fuerte, dime ¿por qué la gente es mala?
Curvando una sonrisa enigmática, tan solo juntó las manos frente a él, envolviendo un puño con la otra palma,realizando una reverencia respetuosa pero ejecutada con una soltura casi perezosa.
Casi.
——— Un gusto conocerte, Luka. Puedes llamarme Wei Wuxian.
—Su cabeza ladea y ante sus palabras solo suelta una suave risita nasal. Mueve su cabeza al otro lado y sus cabellos azules se mueven a la par.—
Soy Luka, Luka couffaine.
—Rápido se dio cuenta de aquella mano que había fracasado en estrechar y lo rápido fue que este la agarró para poder mover la contraria para presentarse.—
Realmente no, no es que haya conocido a nadie…
Bajó la mano al ver que no se la estrechaba.
—Luka, bonito nombre. Espero que nos llevemos bien. ¿Y qué tal va tu mañana, conociste a alguien nuevo que te llamase la atención?
No me va mucho lo de presionarme pero, gracias por la comprensión.
—Suelta una suave bufido desde su nariz, mostrando a la par una sonrisa tranquila.—
Luka, es mi nombre.
Importa cuando la música de tu corazón no se mece entre la partitura.
—Y de hecho sonrisa suave deja en sus labios, levantando sus hombros mientras solo colocaba sus manos en sus bolsillos.—
Puedes decirme o no, pero…si lo deseas lo escucharé.
—le juzga, efectivamente. ante los ojos de un Ciel especialmente consumido hoy, esa tranquilidad turbaría incluso a los muertos. no le gusta la gente así—
Qué no ocurrió, más bien… pero ¿acaso importa?