Corpoelec celebró su aniversario sumándonos una hora más a los malditos apagones. De cinco horas diarias sin electricidad, ahora pasamos a seis.
Señor, llévatelos a todos que aquí no hacen falta.
Hoy estoy agotada, mamada . Es imposible construir un futuro, trabajar o simplemente vivir con dignidad cuando nos quitan la electricidad por 6, 8 y hasta 9 horas diarias. No se puede planificar nada, no se puede producir y la salud mental se deteriora día a día,