Hacer six seven no es vivir en la actualidad. Vivir en la actualidad es reconocer la libertad de las mujeres a abortar, la de la gente homosexual a casarse y la de la gente a decidir una muerte digna.
Pese a que teníamos consenso técnico, durante nuestro gobierno la derecha se negó a legislar para tener un nuevo sistema de financiamiento de la educación superior y aliviar significativamente la deuda del CAE a miles de personas que han pagado por años montos mucho mayores que el valor de sus carreras. Hoy a esos deudores les vacían sus cuentas corrientes intempestivamente generando graves situaciones de crisis en las economías familiares.
Y mientras esto sucede a costa de la clase media, los mismos que justifican este castigo a familias endeudadas, votan en contra de habilitar el levantamiento del secreto bancario, pese a que ya no hay dudas que el crimen organizado ocupa la banca para blanquear y mover sus recursos.
¿Dónde están las prioridades? ¿Por qué hay inflexibilidad y castigo para familias trabajadoras y sacrificadas que están endeudadas y se sigue siendo permisivo con los negocios del crimen organizado con el que todos queremos terminar?
Mi solidaridad con quienes hoy ven y viven con estupefacción estas inaceptables contradicciones de la política. Las fuerzas progresistas debemos levantar la voz para poner fin a los embargos y vaciamiento de cuentas por deudas de estudio, retomar las propuestas por un nuevo sistema de financiamiento de la educación que sea justo y no una carga eterna. Y por otro lado, continuar firmes en la postura de perseguir y golpear en toda la línea al crimen organizado, en particular en su ruta del dinero.
Macarena Peña es profesional de la salud, firmó el CAE a los 17 años porque no tenía otra forma de costear su carrera, y lleva al menos tres años renovando convenios anuales con la Tesorería General de la República para mantener su deuda al día.
En los períodos más difíciles, cuando estuvo cesante, el cobro mínimo era de $7.000 al mes y ella misma lo subió voluntariamente a $50.000. Cuando consiguió contrato fijo, subió su cuota a $250.000 mensuales, monto que pagó hasta mayo de este año.
En junio tenía que renovar su convenio, y ahí apareció el problema: para retomarlo le exigieron un pie inmediato de $1.500.000, equivalente a su sueldo completo, sin ninguna facilidad de pago. Mientras juntaba ese dinero, el día 3 de junio le llegó una demanda de embargo, siendo tratada exactamente igual que quienes llevan años sin pagar un peso.
Tuvo que recurrir a su tarjeta de crédito para cubrir el pie en cuotas, sumando ese costo a su cuota mensual de $230.000. Lo más duro, dice, es que pidió entre $13 y $14 millones, y su deuda llegó a casi $26 millones pagando $110.000 al mes, porque los intereses la hacían crecer igual.
‘BACKROOMS’ Director Kane Parsons shades Shawn Levy and the Duffer Brothers.
“They didn’t know what they were doing. If I were in their place, I would’ve made Byler happen.” he states.
He is 20 years old.