Y al final del día sigo siendo una persona sensible que analiza cada palabra y cada acción, que se guarda todo y se ahoga en sus propios sentimientos y pensamientos.
Al final del dia. Solo soy yo en mi cuarto, hablando con Dios y pidiéndole que por favor que todo me salga bien, que me de fuerza para seguir, que mejore mi vida y que me ayude con todo lo que no le cuento a nadie y solo él sabe.