Sumamos a uno que me escribe, se responde solo, se ofende, me pide perdón y así en bucle. Hablándose solo.
Pero conmigo no jodes porque te pego un puntazo.
Hace unos años un loco al que le había escrito por un alquiler se apareció en mi trabajo A VERME.
Hoy llego al gym y veo a un chabón que le compré dos veces en una farmacia y me dijo “me anoté porque vi que venías a este gym” KEKARAJOS. La gente está muy mal de la cabeza.