Qué ridículas e inmaduras las personas que, sabiendo que tienen la culpa, cuentan una versión totalmente diferente de la historia para quedar siempre como víctimas, sentirse bien consigo mismas y no aceptar que son malas
imaginate odiarme y yo en mi cuarto rememorando los momentos en los que fuimos felices porque nunca te voy a dejar de querer y aprecio todo lo compartido