@glaciaeris su vera y remarcando una notable diferencia de estatura. Al ladear el cuello, su melena poco recogida roza los hombros ajenos.
Él dice aquello, sabiendo perfectamente que no es el ser más sociable del firmamento.
—Me alegro, pero aún así estaba preocupado por ti.
@glaciaeris se mantienen en un punto fijo tras desvelarlos de sus párpados. Lobo suspira por la nariz, alejándose unos pasos para cerrar la puerta de la cabaña de madera.
—Disfrutar del presente es un pequeño paso para derretir el hielo que rodea tu corazón.
Asiente, pasando por »
@glaciaeris Él tampoco era especialmente expresivo, eso ya lo sabía ella de antemano. Prefiere ser conciso, aunque eso no significa que sus sentimientos estén recubiertos de niebla como los de la mujer.
De tener vista, la habría posado en el cuerpo ajeno. Mas sus grises orbes simplemente »
@glaciaeris Al tratarse de seres tan longevos como las propias estrellas que llevan sus nombres, el tiempo tiene un significado muy abstracto para ellos.
Los meses y los años carecen del mismo paso cuando has vivido un milenio de ellos… Pero habían amistades que hacían valer cada segundo »
@glaciaeris Aquella respuesta le resultó tan novedosa como satisfactoria. Evitar preocuparse por su bienestar era un lujo que no poseía, pero saber que había estado buscando pistas de su pasado en lugar de aislarse valió para que el cazador de oscura melena relaje algo los hombros.
—Bien.
»
@glaciaeris podido, pero eso se te da mejor a ti. —Admite, con los ojos cerrados como de costumbre, pero apuntando con el rostro al ajeno. —Has estado un tiempo fuera. ¿Existe algún motivo?
No había intención en su voz de entrometerse en su vida. Pero le interesaba saber si estaba bien.
@glaciaeris de estos. Lobo creía que la albina era una de ellas. Quizás no idéntica a la ursina que eras atrás compartió sus vivencias con él, pero seguía guardando en su corazón el deseo de preocuparse por ella.
El roce de sus dígitos no pasa desapercibido por él.
—Lo mejor que he »
@glaciaeris termina colocando entre ambos como intermediarios. El refugio en aquella esfera de tundra-eterna era acogedor.
—He estado pasándome de vez en cuando, para cuidar tu hogar. —Comenta, negando con la testa ante la pregunta de si ahora aquella cabaña tenía un nuevo huéspeded.
@glaciaeris que proporciona la madera. Esto era, también, una forma que tenía el Lobo para saber que se trababa realmente de ella.
Rodea la pequeña taza humeante con los cinco dedos, levenatándola con delicadeza y llevándola hasta ella, donde tras una vez que acortan distancias, el varón »
@glaciaeris articular palabra. Recordaba el aroma exótico de la tigresa, al igual que nunca perdería el rastro de la fría y tersa piel de la albina. Por eso cuando entró, sus cejas arquea. Tenía una expresión calmada y seria como acostumbra. Pero su voz salió firme y sosegada.
—Has vuelto.
@glaciaeris Con suerte puedo percibir el suave tintineo del cristal siendo posado, pero lo que más llamó su atención era la fragancia ajena. Alguien como él, arrebatado de la luz en sus orbes, debía recurrir a otro tipo de tácticas para saber con quién se encontraba antes de que puedan »
@glaciaeris refugio terrenal y oculto entre el infinito mar de estrellas. Antes de que la nívea ponga un pie en el interior, el licario gira la testa apenas unos grados, escuchando el fino crujir de la madera. ¿Había regresado finalmente?
@glaciaeris Y en el interior de aquella cabaña se encontraba el espadachín ciego, ocupado preparando una taza de té negro. El olor rústico de la madera de abeto, pino y la propia esencia de la bebida caliente ayudaba a crear un ambiente cálido y tranquilo en el interior, como si fuese un »