No se les ocurra dar clases presenciales hoy si son hombres. Es una actividad de altísimo riesgo sin ningún beneficio. No hay presunción de inocencia ni defensa posible. Las universidades, leyes, fiscalías, medios, sociedad y redes sociales están en su contra. Si enseñar es su vocación, cambien a modo virtual.
Un profesor de preparatoria en CDMX decidió quitarse la vida después de haber sido señalado por presunto acoso sexual por una alumna, una práctica que, según dejó en su mensaje de despedida, era frecuente entre las alumnas que lo amenazaban con denunciarlo para que las aprobara. Y decidió tomar ese camino porque sabía que, aún siendo inocente, la sociedad y la ley le creerían más a la morra que a él.
Qué puto coraje, en verdad, no hay palabras. Descanse en paz.