No soy venezolano, pero no necesito haber nacido en un país para sentir empatía por el dolor de su gente.
Últimamente me cuesta publicar algo que no sea sobre lo que están viviendo. Por lo tanto, me sorprende cómo muchas personas prefieren no alterar la estética de su perfil antes que compartir una publicación o dar un simple retweet. Y lo más triste es que, cuando se trata de un chisme o una funa, todos se mueven en cuestión de minutos a opinar y estar hablando de eso. ¿Por qué no podemos tener esa misma disposición para darle visibilidad al dolor de quienes hoy nos necesitan?