Todo lo que se dice en este vídeo es mentira.
Theodor Herzl es el fundador del sionismo político moderno, nació en Budapest en 1860 y vivió en Viena como periodista asimilado.
Su giro hacia el nacionalismo judío fue una respuesta directa al recrudecimiento del antisemitismo europeo, y en parte fruto de su cobertura periodística del Caso Dreyfus en Francia.
El evento fundacional de la Organización Sionista Mundial tuvo lugar en Basilea (Suiza) en agosto de 1897, no en Baviera.
La intención original de Herzl era celebrarlo en Múnich, pero la fuerte movilización en contra por parte de los líderes religiosos judíos alemanes (tanto ortodoxos como reformistas, a quienes Herzl apodó despectivamente Protestrabbiner ("rabinos de protesta") lo obligó a cambiar la sede.
El movimiento v��lkisch alemán fue una corriente etnonacionalista excluyente, profundamente racista y antisemita, que sirvió como base ideológica directa para el nazismo.
Aunque el sionismo de Herzl surgió en el mismo momento en el que brotaba el nacionalismo europeo del siglo XIX, su naturaleza era diametralmente opuesta al völkisch: buscaba la autodeterminación y la creación de un refugio seguro frente a la persecución, no el supremacismo racial.
El sionismo no sólo no tiene nada que ver con el völkisch alemán, sino que es su opuesto.
Moisés Mendelssohn fue un filósofo judeo-alemán (1729-1786). Fue el pionero de la Haskalá o Ilustración judía. Su objetivo central era la emancipación e integración cultural de los judíos en la sociedad europea moderna, no la creación de un Estado judío separado.
Atribuirle a Mendelssohn la fundación del sionismo es una barbaridad que ignora más de un siglo de diferencia histórica y propósitos sociopolíticos radicalmente contrapuestos.
En su obra Der Judenstaat (El Estado judío, 1896), Herzl no relega a los asquenazíes orientales a ciudadanos de segunda categoría.
Al revés: los consideraba la fuerza motriz demográfica indispensable para el proyecto nacional, ya que eran las comunidades que sufrían la persecución más violenta (los pogromos en el Imperio ruso) y, por tanto, las más dispuestas a emigrar.
Las figuras centrales de las primeras olas de inmigración sionista (Aliyá) y los arquitectos políticos del Yishuv (la comunidad preestatal) y de Israel eran, de hecho, abrumadoramente asquenazíes de Europa del Este.
Sólo algunos ejemplos:
David Ben-Gurión nació en Plonsk (entonces Imperio ruso, hoy Polonia).
Golda Meir en Kiev (Ucrania).
Jaim Weizmann en Motal (Bielorrusia).
El yidis nunca fue lengua oficial del Mandato británico de Palestina. En 1922, los británicos establecieron únicamente tres idiomas oficiales: inglés, árabe y hebreo.
El retroceso del yidis en la región fue producto de la "Guerra de los Idiomas", en la que las instituciones sionistas impusieron activamente la revitalización del hebreo como idioma nacional unificador.
Si desalentaron el yidis es porque lo asociaban a la asimilación y vulnerabilidad de la diáspora europea. Esa es la explicación.
El declive definitivo de esta lengua a nivel global fue consecuencia directa del Holocausto, que exterminó a la inmensa mayoría de sus hablantes nativos, y no de una supuesta política de "vergüenza" institucional posterior del Estado de Israel.
@cakealatake Orgullosa de ser comunista con más de 60 millones de cadáveres a sus espaldas como ideología aplicada. De verdad hay que ser retrasada mental.
Un jurado (en EEUU) considera por primera vez que el acoso derivado de acusaciones falsas de violación puede ser acoso sexual.
Un jurado federal de Maryland concluyó que un estudiante universitario falsamente acusado de agresión sexual fue víctima de acoso por razón de sexo, y que la Universidad de Maryland actuó con indiferencia deliberada al no protegerlo. El artículo lo presenta como un posible precedente.
@TuiteroMartin@JSanchezTorron@NNGG_Es Estos hipócritas comunistas apelan continuamente al olor y el aspecto, pero lo atribuyen al fascismo. Son insufribles.