yo no puedo creer la cantidad de infradotados mentales que se piensan que tienen el poder de la palabra suficiente para decir si taylor escribe bien o mal
TAYLOR SWIFT
@lilunoexiste si, entiendo! pero me resulta difícil de creer que hay un montón de gente que jura amarla y aun así no paran de pegarle tampoco. como si tuvieran que adorar 100% todo lo que hace. o como si lo que hace ahora desacreditara lo de antes. qué infumables
Lo grande que es Taylor Swift que para pegarle ya ni siquiera pueden compararla con otra artista actual. La comparan con Taylor Swift de 2014, Taylor Swift de 2020, Taylor Swift de 2023. Su competencia hasta para sus detractores es ella misma.
lover - un album que yo personalmente adoro - está lleno de bops divertidos sobre el amor y estar enamorada, el problema no es que no nos guste taylor feliz!!!! el problema es que sus canciones actuales de enamorada están completamente vacias!!!
y mira que yo soy una gorda folklore/evermore pero por dios!!!!! si no les gusta quejense todo lo que quieran. pero de ahí a decir si sabe o no sabe, si puede o no puede, cierren el ortooooooooo
cuando jack antonoff producia todo se quejaban a cada rato y pedian que vuelvan max martin y shellback ahora que tloasg lo produjeron ellos piden otra vez a jack antonoff Lo que ustedes no saben es que el unico que tiene que volver es el genio de re mil mierda de aaron dessner
reestructuraron mi grupo de trabajo y estuve genuinamente convencida durante 5 minutos que me estaban por echar hasta que aparecí en un equipo random al final de la lista
El trabajo remoto es odiado por dos tipos de personas:
El fracasado: fuera de su laburo, su vida no tiene ningún sentido. No tiene amigos, ningún familiar lo banca, no tiene hobbies ni nada que le genere placer. Le cuesta sociabilizar, le da miedo hablar con gente; entonces, el laburo le da pie a no ser tan rarito y poder entablar una conversación con alguien (aunque sea de laburo).
El dinosaurio: este último odia el trabajo remoto, pero no es culpa de él: es muy grande para acostumbrarse. Es inofensivo mientras no llegue a puestos altos, porque si llega, va a imponer la presencialidad.