De pronto se acerco y me susurro "Ahora quiero que lo pruebes tú, una polla de verdad, no de goma, verás, hazme caso. Te gustará". Así que me tumbé dispuesto a obedecerla y él me la metió... pero me dolía, ELLA me agarro la cara y me dijo "Respira Bebé... como tú me dices a mí".