Adoro los atardeceres de esta época del año y la forma en que consiguen hacer que hasta el día más ordinario tenga algo especial, ahora paso horas enteras intentando encontrar el tiempo para apreciarlos porque me parece precioso que el cielo pueda seguir sorprendiéndome tanto.
Tengo muchos sentimientos encontrados con el reboot de Glee; ningún proyecto de este tipo ha sabido llevarse en la dirección correcta y dudo que este, con su argumento inicial y en el momento más conservador de la industria, sea la excepción. Estoy aterradoramente emocionada.
El regreso del Fantasy Bra era la oportunidad perfecta para reconocer a sus ángeles y conseguir el efecto que el show lleva años intentando recuperar pero decidieron desperdiciarla con ESA elección —encima en un debut—, que falta de respeto para todas las que decidieron volver.