Todos hablan de alejarse de alguien, pero nadie habla del duelo que implica tener que mantenerte firme en una decisión sabiendo que no es lo que quieres, pero sí lo que necesitas para tu bienestar y el de la otra persona.
Lo más triste no fue perderte, fue entender que mientras yo buscaba mil formas de quedarme, tú solo necesitabas una excusa para irte, al final, yo luchaba por un 'nosotros' y tú solo esperabas tu turno para soltarme.