Para mí, la peor parte de la vida adulta es entender que tus responsabilidades no se cancelan por lluvia, tristeza o ganas de quedarte en la cama. La vida sigue… y tú tienes que seguir con ella
pocas personas te escuchan desde una postura sensible y racional a la vez. Para mí, relacionarme con personas así es todo lo que necesito para entender algo (aunque sea algo) del amor: saber que, además de escucharme con atención, me responden con nuevas preguntas.