—— No puedo. Está figura me acechaba desde el momento que mi madre murió protegiéndome.
Cerró las puertas con un sello mágico, todo lo que había oído tenía sentido para ella pero aún así algo no le cuadraba.
—— No puedo olvidar algo tan esencial. Luego de la muerte de mi »
Por un segundo, el azabache no supo que decir... No porque no tuviera las respuestas, sino porque no sabía si confiar en ella después de todo... ¿Qué le garantiza que no fuera una Apóstol? El cabello blanco, los sueños... Sin embargo, este finalmente suspira con pesadez.
—— También entiendo tu odio a los dioses, no sé que me espera más adelante, solamente se que luego de que obtuviese la bendición de la luna, estos sueños dejaron de ser recurrentes, por eso dibujé su silueta.
Suspiró, realmente es algo que le afecta.
—— Rikka.
Habló tan suave, casi de manera coqueta.
Luego de eso se recostó a su lado.
—— ¿Un invitado inesperado? Me gusta eso, más cuando el invitado es totalmente de mi gusto.
Se rió un poco para si misma.
—— ¿Cómodo?
—Si tuviera las respuestas, te lo diría...
Musita, pasando la mano por encima de su cuelo a forma de aliviar la tensión de su cuerpo. Cierra los ojos, y finalmente deja caer parte de su peso sobre las colas, cual almohada.
—Lidiar con magia siempre es complicado... +
| Byakko es su apodo. ☝🏻
Rikka es su nombre.
Tengo muchos datos curiosos que subir y también actualizar la historia ya que la que subí es solamente un resumen. 😋
pasaba y pasaba de página, mostrando las ilustraciones.
—— El hombre que me mostraste no es el mismo, pero es... Muy similar, luego de mi contacto con él dios de la luna dejé de tener esos sueños.
Ignoró por completo la actitud del asesino, ahora estaba buscando respuestas.
Fue un lapso interesante para la kitsune.
Hasta que vió ese rostro.
Extraño, pero se le hacía... Conocido.
—— Detente. Ese hombre de rostro blanco.
Camino hasta sus libros, no era exactamente el mismo.
Pero... ¿Eran similares?
—— Qué es, quién es.
En silencio se mantuvo en todo momento, al principio decidió permanecer lo más alejado posible, recargandose en una pared mientras se cruzaba de brazos... No obstante, ante sus últimas palabras sus ojos cambiaron de semblante, casi como si hubiera recibido una ofensa.
Se le veía algo preocupada, algo... Ansiosa.
La kitsune movía sus colas mientras sacaba un libro de ilustraciones el cuál le mostró al asesino.
—— Antes de tener contacto con él dios, una silueta extraña se hacía presente en mis sueños, me hablaba.
Explico mientras »
Es un decir.
Suspiró, no quería molestarlo.
Lo miró una última vez antes de seguir viendo hacia el frente.
—— ¿Y entonces cómo despertaste acá? ¿Arte de magia?
Le gusta la idea de tenerlo a su lado, con una de sus colas le acarició la espalda.
( . . . )
No es el cachorro de nadie, incluso una pequeña mueca de molestia apenas visible por el bozal se revela. Más, termina asintiendo con la cabeza.
—Estoy confundido.
Musita, cerrando los ojos al tiempo que, con ambas manos sobre la cama, se desplaza hasta su lado. +
Nota el odio en su mirada, en su forma de caminar. Casi parece que ese odio se le sale de los ojos.
Suspiró.
—— Deberías relajarte un poco, no soy tu enemigo. Solamente quiero saber tus motivaciones. Las kitsune somos seres muy... Curiosas.
—— ¿Todo lo relacionado a un dios? Interesante.
Se acercó a la mesa, el templo era espacioso, casi similar a una casa.
Las luces se encendieron y ella solamente comenzó a comer una manzana.
—— ¿Y no intentaste comprender a aquellos que siguen a los dioses?
Todavía expectante, el hombre caminó hacia el interior del lugar... No había rastro de emoción alguna en esa mirada carmesí.
➸ Da igual si no es un lugar de adoración... Cualquier cosa que esté relacionada a un dios, no es de mi agrado...