amable recordatorio de que el pulpismo será minoría pero está organizada. quienes quieran sumarse a las filas de la internacional pulpista a manijear el regreso de la mejor banda del mundo nos mandan un mensajito ★彡
Inspirada en el look de Cándida y el personaje de Deborah en el videoclip de Disco 2000, una célula de la Internacional Pulpista estuvo regalando collares en el concierto de @welovepulp en el Movistar Arena
Ayer gracias a @RaroVHS leí la nota de Enrique Symms al Indio donde afirma que "los psicópatas serán los hombres del siglo XXI". Preservada por el gran proyecto @ahira_de
Hoy la subí a @421Net en forma de texto para que sea más fácil de leer y buscar.
https://t.co/d3FIebGHpR
Llegué a la zona 11.30. A las 12.20 ya estaba en la fila. Ahora estoy a 14 cuadras. Todo sucede en paz.
La familia ya avisó que durará lo que tenga que durar para que todos podamos despedirlo. Vengan tranquilos a encontrarnos y abrazarnos que acá estamos todos.
probablemente el mejor tema dark argentino, mi favorito al menos. Lo único es que nunca entendí porque no cierra el disco, sería un gran cierre simbólico de dos épocas: una de los redondos y otra de los 80s siniestros argentinos en general
https://t.co/yspFi8PR1i
Qué decir.
Conocí al Indio en 1984. Fui a hacerle una entrevista a Los Redondos (también estaban Skay y la Negra Poli) para El Porteño. Enrique Symns me había hecho el contacto. Era un sábado a eso de las 7 de la tarde. Llegué y la negra Poli me preguntó si prefería fernet puro o cerveza con vodka, los únicos alcoholes que tenían en el departamento.
Así comenzó una amistad que duró unos 6 años (se distanció cuando pasaron a los estadios y la fama absoluta y yo ya no pude seguirles el paso por esa locura; aunque lo vi al Indio a comienzos de este siglo en el Centro porteño, de casualidad -iba muy camuflado pero lo reconocí, lo llamé y nos fuimos a tomar un café- y también vi a Poli y Skay varias veces en Palermo y ellos están igual que en mi recuerdo de hace 40 años).
Esa entrevista (que apareció en el número de diciembre de 1984 en El Porteño) terminó antes de una hora, pero nos quedamos charlando hasta las 8 o 9 de la mañana del domingo. Desde entonces y por varios años nos vimos con mucha frecuencia. Me subí a la camioneta con la que íbamos a los recitales de los amigos (por ejemplo, a ver al pelado Luca en algún show de Sumo).
En 1987 y 1988 llevé a Symns a Fin de Siglo y el Indio venía seguido a la redacción (Vera Land lo entrevistó ahí alguna vez, también escribió una columna, le gustaba lo que hacía El Monstro Punk en la revista).
Los Redonditos de Ricota fueron desde el comienzo una familia "mafiosa" (en el sentido cariñoso, sí, cariñoso del término). Uno entraba ahí y ya era parte de una cofradía, era un mundo que te integraba y te abrazaba y te enloquecía y te enriquecía.
Fueron 6 años vertiginosos de mi vida. Recién pude comprender algo de lo que había pasado ahí cuando me bajé de la furgoneta y miré desde afuera: a pesar de la lucidez descarnada había esperanza. Fue hermoso (mientras duró).
El Indio hablaba como escribía. No es que cada frase fuera como las letras de sus canciones, pero sí que esas frases cotidianas tenían el fraseo, el ritmo de sus poemas. Los neologismos en los que ensamblaba partes del inglés con el castellano estaban en su habla cotidiana, en cada ocurrencia.
El Indio era cariñoso y sonreía. El Indio que yo conocí era esencialmente un hombre bueno, muy dado a sus amigos.
El Indio era un hijo de la educación pública, de las instituciones del siglo XX (su padre había sido jefe de correos en La Plata). Criado en una casa de clase media con los libros que tenían la clase media a mitad del siglo XX y con los sueños de un joven rebelde de los 60: los beatnik (ante todo Kerouac y Burroughs, pero en poesía Ginsberg) y Rimbaud, el eterno joven de la poesía infinita.
Vamos a brillar Indio.
Al menos entre mis lágrimas te veo brillando. Sonriendo feliz de haber transitado el arduo camino a la nada.
me convertí en una de esas cuentas que retuitea más de lo que tuitea, sepan disculpar, si quieren saber qué hago y qué pienso tendrán que venir a buscarme
La nenecha argentina te vende conservadurismo y te da diputadas hot y onlyfaneras, te vende supremacía aria y usa tinturas y lentes de contacto, te vende libre mercado y usa al Estado para regalar bienes a los amigos.