@xitlah@Sophie_insta Sin mediar tanta palabra y dar mucha explicación te pica el bicho y no te han dicho, en la vida hay que ser agradecido y a lo regalado no se le busca defecto punto que manera tan mediocre y altanera de pensar
Solo desapégate. Deja que termine. Acepta lo que la vida te traiga. No todo está destinado a durar, y no todas las historias tienen un final feliz. Deja de forzar lo que ya no encaja. Hace las paces con lo que se termino y permítete volver a respirar. Todo pasa.
Joven autodidacta con discapacidad auditiva convierte la reparación de abanicos en el sustento de su familia.
Lo que comenzó como curiosidad y necesidad, hoy se ha convertido en un oficio que sostiene a una familia y en una historia de perseverancia. Diogo Reyes Aguirre, un joven con discapacidad auditiva, ha logrado abrirse camino reparando abanicos, a pesar de no tener formación técnica, gracias a su aprendizaje autodidacta y a su mejor aliado: el internet.
Hace cinco años, Diogo dio sus primeros pasos con lo único que tenía a mano: un desarmador, contó su madre Laura Aguirre.
Más información aquí: https://t.co/DaBR9OSCXv
Siempre he tenido claro lo importante de saber elegir a tus amistades y a tus parejas, porque son personas que te pueden sacar de lo más oscuro a cómo pueden hundirte y dejarte sola, es más…ponerte en contra de vos mismo. Lo digo por experiencia. Tengan presente que un buen amigo/amiga o pareja siempre te va a escuchar, valida tus emociones, te da acompañamiento a pesar de que aveces uno quiera estar solo. Conocen tus silencios, tus gestos, todo. Todos hemos pasado por momentos duros, momentos de villano, momentos de vulnerabilidad, errores que uno comete y en otras, víctimas de historias muy mal contadas. Ya sea cual sea la historia, quienes te quiere y te aprecian siempre estarán ahí, velando por tu bienestar. Ni una persona o situación tiene derecho a quitarte tu tranquilidad, tu equilibrio, tu paz. Recuerdo en un pasado haber recibido este comentario de una pareja: “Para que me estás molestando diciéndome que te sentís ansiosa, esas son tus m…, lidia con ellas, yo tengo las mías” , cuando yo solo pedía que si me podía desahogar con algo que me estaba haciendo sentir mal en su momento. Ahí abrí mis ojos y tomé la sabia decisión de irme de ese lugar. A los años, está persona ahora padece de depresión, ataques de pánico y ansiedad. Pero, ¿cuántas personas piden ayuda y se les da ese tipo de respuestas?, no todos tienen un carácter fuerte, no todos podemos tener esa fuerza de irse y empezar de cero. Da tristeza, da coraje. Seamos buenos amigos, buenas parejas, buenos hijos, buenos seres humanos.
No quiero alguien que saque lo peor de mí... No quiero sobrepensar, no quiero preguntarme qué hay en tu teléfono ni qué haces a mis espaldas, quiero alguien que me de paz mental... El estrés es tan poco saludable.