Harto de ver los avances de la IA, de los trolos haciendo marchas, de economistas tirando fruta, de programadores vendiendo humo, de gente cambiando el lenguaje, de villeros tirando cortes, de políticos choreando guita, de gente cagándose a trompadas, de gente drogándose en la calle, de las "creadoras de contenido", de las "nuevas masculinidades", de los reels de tiktok, de los libros de autoayuda, de los cursos para hacerse millonario, de los impuestos inventados, de los servicios que no funcionan, de la gente que no quiere hacer su trabajo, de los que pintan un tren en frente de todos, de los incels, de las minas que flashean inteligencia, de los kukas que defienden pedófilos, de los que se cagan a tiros del otro lado del mundo, de los musulmanes tratando de invadir países, de los zurdos que los defienden, de las teorías conspiranóicas, de la decada de wokismo, del campamento anticapitalista, de Adorni, de los que cantan cumbia con un parlante en el subte, de los boludos que veneran una chorra en una esquina...
Todavía no me apareció una sola publicación hablando de la victoria de España. Ni una foto de su selección levantando la copa o la gente festejando. Nada.
Todo lo que me sale son países injunables festejando la derrota de Argentina. Hablame de psyops...
La prueba de que el mundo es una simulación y que en realidad estamos sufriendo en un purgatorio es que acabamos de perder la final del mundo pero allá afuera hay "gente" festejando en el Obelisco.
Me tuve que comer ver el partido con una deficiente mental anti-argentina que dijo "por lo menos Trump no le dió la copa a Messi" apenas perdimos, y corroboré en primera persona que esta gente existe de verdad y no es solo un personaje de twitter. No vuelvo a salir de mi casa.
Lisandro y el Cuti nos dejaron lo mejor del mundial. Patriotismo, conciencia de clase, Los Redondos, las Malvinas, cuarteto, goles, shippeos. Solo palabras de agradecimiento para estos héroes argentinos.
Esta derrota se siente amarga. Ver como todos los que tenemos al lado nos quieren ver en el piso. Hasta a nivel interno tenés gente que te quiere tirar para atrás.
El mundo necesita un chivo expiatorio y Argentina les viene como anillo al dedo. Somos una bolsa de boxeo.
El mundial es un pequeño intervalo donde todos pueden sacar sus trapitos al sol. Todo se infantiliza. Todo se resume a lo más básico.
Lo que me queda es que todos nuestros "hermanos" nos tienen un resentimiento terrible. No se si es una conspiración o no, pero nos quieren abajo.