Es triste ver cómo una generación completa se está perdiendo por el simple hecho de seguir una “tradición” (es que en mis tiempos…)
El amor de Dios va más allá de una “tradición” y me pone mal, porque la generación que se está perdiendo es la mía
El festejo de un tipo que hace el empate pero ya sabe que te va a ganar el partido y le chupa la pija tener que volver a Inglaterra a que lo puteen todas las hinchadas.
Lo que le sigue a tener aura.