@Pastoldetuirel Estoy enfocada en mi caminata o rutina, con mi música súper alta en mis oídos… me fastidia tener que parar mi música para poner atención a una conversación que no me interesa.
@Pastoldetuirel Ya sabemos el contexto 🙌🏾
Pero a mí, en lo personal, me parece fastidioso que se me acerque un hombre o mujer a querer socializar cuando estoy caminando o entrenando en el gym.
Es imperdonable un abuso policial de este nivel que hoy enluta a una familia dominicana.
Como madre, no puedo imaginar el dolor de perder un hijo de esta manera.
Ningún uniforme puede ser un escudo para la impunidad. El agente involucrado ha sido apresado y puesto a disposición de la justicia para que responda con todo el peso de la ley por el enorme daño causado.
Nada devolverá la vida de ese joven. Nos duele profundamente. Lo que sí está en nuestras manos es garantizar que este crimen tenga consecuencias y redoblar todos los esfuerzos para corregir las fallas que permitieron que ocurriera.
Porque no podemos descansar hasta que ninguna madre sienta que tiene que temerle a quienes juraron proteger a sus hijos.
Ese es un compromiso del que no vamos a apartarnos.
Hay actores que fingen llorar en pantalla. Y luego está Emma D’Arcy, cuya entrega es tan absoluta que hasta un moco involuntario termina por convencernos de que no estamos viendo una interpretación, sino una emoción real. Denle el Emmy de una vez.
Imagínate que llevas años viviendo tranquilamente a tu bola. No le haces daño a nadie, no eres ninguna amenaza para el pueblo llano, no buscas problemas y ni siquiera tienes interés en hacer daño a las personas. Solo disfrutas de los placeres de la vida salvaje. Y, de vez en cuando, de una rica y esponjosa oveja asada.
Entonces un día aparece una chica random de pelo blanco que te habla en un idioma extraño, se presenta allá donde vas e incluso intenta cantarte como si fueras un bebé con problemas de insomnio.
Al final decides darle una oportunidad. La invitas a tu mesa y compartes con ella tu comida. Total, una deliciosa oveja asada tampoco le viene mal a nadie.
¿Y qué hace ella?
En cuanto tiene oportunidad, te monta, te mete en una guerra y te lanza de cabeza hacia el fuego.
Lo siento mucho, Robaovejas…
Te merecías algo mejor que cuarenta flechazos.