Scott Rolen no fue más que Bob Abreu.
El clasismo que emana Cooperstown y su elite electoral sigue haciendo del béisbol y su Salón de Inmortales un campo de amigazos sin sentido y criterio propio.
Lo siento.
Scott Rolen no fue más que Bob Abreu.
El clasismo que emana Cooperstown y su elite electoral sigue haciendo del béisbol y su Salón de Inmortales un campo de amigazos sin sentido y criterio propio.
Lo siento.