Lo que destruye el amor no es el odio, sino la indiferencia. Exponer lo que te duele y que no cambien, pedir lo que necesitas y que siga faltando o comunicar lo que te pasa y recibir como resultado invalidaciones continuas. Y lo que mata el afecto y el vínculo entre dos personas es sentir que al otro tu vulnerabilidad no le importa por más que prometa que sí porque los cuidados son inexistentes. Sin duda
Tu pareja será quien te ayude a navegar la pérdida de tus padres. Las crisis de la vida, y todos los futuros traumas, enfermedades y contratiempos. Elige a alguien amable, agradecido, amoroso, paciente y sobre todo, leal.