Un hombre de 50 años acudió quejándose de un fuerte mal aliento y una sensación constante de tener algo atascado en la garganta, con dificultad para tragar… ¡y a veces se atragantaba con la comida y la regurgitaba horas después sin llegar a vomitar!
El médico le ordenó una radiografía con contraste de bario…
Y aquí viene la sorpresa 👇