Si terminaste una relación y descubriste que esa persona no salió desesperada a buscar otro amor, ni se refugió en fiestas para olvidar… sino que comenzó a ejercitarse, a entrenar, a priorizarse y a alejarse del mundo para reconstruirse y crecer, siento decirte que esa persona de verdad te amaba. Y también siento decirte que perdiste a alguien extraordinario; alguien que difícilmente volverás a encontrar. Ni siquiera en otra vida.