Por fin puedo anunciar mi primer torneo oficial 🙏
Gracias a @MSI_ES os traemos la BATALLA FINAL 🏆
Este domingo a las 17:00, torneo en solitario, todo el mundo puede apuntarse!
El ganador se llevará 150$ y un Monitor de MSI de 500HZ, el MAG 272QP QD-OLED X50 🤝
Apúntate ya: https://t.co/Rec1JWfnuP
A la vuelta del mundial tenemos otro clasificatoria española para el torneo e 100.000$ de @RivalRockSeries
Ya se está decidiendo quién será el invitado de España...
Apúntate: https://t.co/SAd45msL1D
OTAKAR: el ejemplo que necesitaban los esports en 2025
En medio del caos que ha sacudido el ecosistema de los esports en los últimos años, con proyectos millonarios desinflándose por no entender la lógica de este negocio, hay iniciativas que vuelven a poner el foco donde siempre debió estar: en construir con sentido. OTAKAR, el club de esports fundado por Óscar “Mixwell” Cañellas, es posiblemente el mejor ejemplo de ello en España —y probablemente también fuera.
Porque OTAKAR no ha intentado “comprar” su lugar en la escena. Ha decidido ganárselo.
Y lo está haciendo desde abajo.
Un proyecto con costes controlados y ambición deportiva real
En vez de hipotecarse por entrar a cualquier liga top, Mixwell y su equipo han apostado por una estrategia paciente pero firme. Crear desde la base. Con una estructura de costes muy reducida, OTAKAR ha diseñado un plan deportivo claro: crecer compitiendo, escalar ligas con resultados, y formar talento nacional a través de tryouts extremadamente medidos.
Y lo más importante: sin gastar por gastar.
Sin fichajes mediáticos innecesarios.
Sin inflar salarios por postureo.
Solo talento bien seleccionado, con hambre, y un proyecto donde cada paso tiene sentido.
Un plan de contenido que vale más que el producto
Pero si algo ha hecho destacar a OTAKAR por encima del resto es su capacidad de contar una historia.
Mientras otros clubes luchan por cifras en ligas nacionales o incluso europeas sin conectar con su audiencia, OTAKAR, desde divisiones inferiores, ha conseguido algo mucho más difícil: que la gente quiera verlos crecer.
Porque el storytelling no es un añadido. Es el motor.
La comunidad no sigue a OTAKAR por sus resultados, sino por el camino.
Por cómo lo cuentan.
Por cómo Mixwell se pone al frente.
Por cómo cada vídeo, cada actualización, cada victoria, cada derrota, se convierte en parte de una narrativa que emociona, que ilusiona, que inspira.
Y eso, en un entorno como el actual, vale más que cualquier título (que también los ganan, por cierto.)
Una marca sólida, con visión de largo plazo
En cuanto a monetización, la lógica ha sido igual de coherente. En vez de diluir el proyecto con una decena de patrocinios incoherentes, han apostado por una marca fuerte y bien alineada: Red Bull. Una asociación estratégica que no solo suma valor económico, sino que potencia el posicionamiento del club.
OTAKAR no solo vende visibilidad. Vende propósito.
Y eso hoy en día es oro.
La lección: no hacen falta millones, hace falta dirección
Los esports no están rotos.
Lo que estaba roto era el enfoque con el que se intentó hacerlos rentables.
Se inflaron estructuras, se prometieron retornos imposibles, se vendieron audiencias inexistentes.
Se fichó a quien no sabía construir comunidad, branding, ni sostenibilidad.
OTAKAR es la prueba de que se puede hacer diferente.
De que hay un modelo que funciona cuando hay cabeza, paciencia y visión.
Y quizá no haya tantos proyectos como antes.
Pero los que hay, empiezan a tener sentido.
Y eso… cambia todo.