Si no gana Paloma (ni Fajardo, que no creo pero una es ilusa) me voy a callar y no me pronunciaré sobre la segunda vuelta. Que se maten ustedes con tanto odio que hay en esos extremos y con sus ansias de conseguirse mesías salvadores en política. A ver qué votos recogen.
CORRONCHO STYLE
La invención de Abelardo de la Espriella
En la Costa Caribe colombiana hay palabras que describen mejor a una persona que cualquier hoja de vida, una de ellas es “corroncho”. Aunque durante años fue usada despectivamente desde el interior del país para burlarse del costeño popular, originalmente tenía algo profundamente auténtico, el hombre sin filtros, exagerado, bulloso, ordinario a veces, pero genuino. El corroncho verdadero no finge.
Eso fue alguna vez Abelardo de la Espriella, hoy ya no, ni siquiera alcanza a ser espantajopo.
No es por ser de provincia, hablar duro o tener gusto por el espectáculo, lo grave es avergonzarse del origen hasta fabricar un personaje artificial para escapar de él.
Y siempre hay un “antes de”. Muy joven fue corista de Iván Villazón y se hacía llamar “Papucho”. El mismo que hoy canta A mi manera, interpreta boleros entre vinos y puros y posa de tenor aficionado, alguna vez hacía coros vallenatos en tarimas populares. Y no tendría nada de malo si no fuera porque años después, parece querer sepultar esa etapa bajo refinamiento de última hora y nostalgia italiana impostada.
Se graduó de abogado y comenzó su carrera asesorando a jefes paramilitares durante el proceso de Ralito en el primer gobierno Uribe. Luego llegaron los casos mediáticos, las entrevistas y la televisión. Con DMG vimos quizá por última vez al Abelardo auténtico, un litigante hábil, mal vestido, gritón, avispado y con más labia que elegancia, más astucia que profundidad. Después entendió que el verdadero negocio no era solo litigar, sino convertirse él mismo en espectáculo.
Y apareció el nuevo personaje, sombreros, trajes ajustados, viajes a Italia para “reconectar” con raíces mediterráneas, ron y vino propio, línea de ropa y accesorios De la Espriella Style, como si el apellido fuera simultáneamente familia nobiliaria y franquicia de Dubái.
El abogado se convirtió en producto. Con esa transformación apareció también cierto desprecio por el país real, el bocachico, la champeta, la changua, el tumulto popular, el colombiano ordinario. Fue construyendo una Colombia imaginaria donde todos deberían verse como él, finos, conservadores, perfumados y obedientes.
Pero Colombia no es eso. Colombia es Riohacha y Ciudad Bolívar, Soacha y Buenaventura, es el mototaxi, la tienda de barrio, la olla comunitaria, la universidad pública, el campesino, el indígena, el negro, el mestizo y el pescador que jamás ha tomado vino italiano ni le interesa hacerlo. Por eso crea tanta discrepancia su candidatura presidencial, es un personaje de ficción, para una Colombia inexistente.
La figura fue construida meticulosamente durante más de veinte años. Pasó de abogado mediático a dandy criollo, de liberal práctico a cruzado ultraconservador, de ateo a creyente fervoroso, de penalista garantista a populista reaccionario, de defensor del sometimiento de grupos armados a imitador tropical de Bukele y Milei.
No es una campaña política, es un escenario, la pose militar de una persona que nunca prestó servicio militar obligatorio, un tigre como símbolo, en la tierra de los jaguares, aunque para el caso, la precisión geopolítica importa poco cuando lo esencial es la escenografía.
Y el show exige escándalo permanente. Hace unos años retó “a los puños” al senador Ariel Ávila en una entrevista radial. Esta semana insinuó sus genitales a una periodista en Piso 8 y luego llamó “venenosa” y mal preparada a otra periodista de Caracol. Después pidió disculpas, claro, sin que el problema sea solo la vulgaridad, es la visión de poder que revela, una masculinidad desesperada por exhibirse.
Dime de que presumes y te diré de que careces, reza el adagio popular y al ver la puesta en escena, nos hace recordar que, el hombre realmente seguro de sí mismo no necesita hablar de su virilidad, así como el verdaderamente elegante no repite cada cinco minutos que lo es, ni el rico habla de su fortuna ni la convierte en espectáculo permanente.
Ahora decidió que Colombia vive “sus horas más oscuras” y que él ha sido enviado para salvarla. Promete refundar el país, sacar a Colombia de la ONU, acabar medio Estado y resolver décadas de violencia con testosterona televisiva y frases de TikTok.
Pero Colombia ya conoció y sufrió épocas realmente oscuras, la violencia de los 50´, Pablo Escobar, las bombas, los magnicidios, las masacres, los secuestros y el exterminio político. Hoy la situación es diferente y las cifras muestran un panorama alentador y esperanzador, la economía, el desempleo, el turismo, los ingresos de las grandes empresas, los bancos y los de salario mínimo, nos muestran que, no estamos en el apocalipsis y Abelardo de la Espriella no es un salvador, más bien es un personaje cuidadosamente fabricado durante dos décadas de televisión, litigio mediático, lujo exhibido y marketing personal.
Ser corroncho jamás será un problema, avergonzarse de serlo sí, aparentar ser otro también, peor aún es terminar creyéndose el personaje que uno mismo se inventa, un dandy de vereda, un salvador de utilería, un macho alfa de manual que, para desgracia de todos, muchos podrían terminar convirtiendo en presidente.
Es triste que el debate de si quilcué merece o no ser vicepresidenta esté basado en su condición como indígena dejando a un lado los conocimientos necesarios para un cargo de tal magnitud.
En colombia la estrategia política de reivindicar los pueblos históricamente oprimidos se nos está saliendo de la manos.
Nuevamente, elegir a quien gobierna un país necesita un debate más trascendental que el reconocimiento histórico que claramente no deja de ser legítimo.
Lean el análisis político de Enrique Santos de hoy:
UN FENÓMENO LLAMADO ROY
"El petrismo y otros sectores políticos desecharon consultas internas e irán de una a la primera vuelta. Descalificando de paso, a veces en términos casi ofensivos, las posturas de Roy, quien no mordió el anzuelo y respondió con ecuanimidad, otra de sus virtudes. Si en las elecciones del 8 de marzo saca los tres millones de votos que pronostica en la consulta del Frente por la Vida que ha promovido, Roy Barreras llegará a la elección final convertido en un verdadero fenómeno político."
#LosDanieles #LasCopiasPerdidas #PolíticosQueSonTherians #LoQueDijoElProfeta #AsíSeRepartenNuestrosCuerpos @losdanieles https://t.co/CM905v4B86 a través de @estoescambio
Los de Dignidad y Compromiso, y el Nuevo Liberalismo, desperdiciaron la oportunidad de poner a un tipo del peso intelectual de Alejandro Gaviria o de la valentía política y brillantez de Jennifer Pedraza: dos personas sobresalientes y muy reconocidas que habrían jalonado muchísimos votos.
No se entiende, de verdad.
El señor Gómez es tan importante como desconocido.
Arrancaron la carrera cojos. Qué desastre.
@VickyDavilaH Y esta fue la directora de revista semana? De las periodistas más tenaz del país? Volvete seria Vicky jajaja parecen las denuncias de un concejal de loríca. Sos una candidata presidencial, que es esto ome…