En Colombia se vive entre el espejismo pero también entre la democracia. Desde Petro presidente gana terreno la verdad. Pero el juicio a Álvaro Uribe Vélez nos terminará de mostrar si presenciamos el fracaso histórico de la democracia o el triunfo de la libertad. #Colombia
En esta campaña hay una mentira que toda autoridad pública debe develar por su enorme injusticia.
Yo pertenecí a una organización armada que hizo la paz y la constitución de 1991, en cuya Asamblea Nacional Constituyente elegida por voto popular, fuimos la mayoría: el M19.
Iván Cepeda nunca ha pertenecido a organización armada alguna en su existencia y de joven vio a su padre, senador de la república de la UP caer asesindos bajo balas del mismo estado.
Más que yo, ha participado en ayudar a construir la paz de Colombia y es víctima de la violencia y no victimario.
No es un marxista radical como dice Rubio, que debería leer a Marx para entender la crisis climática y porque el modelo de sociedad de la Florida no es sostenible. Con Cepeda discutí mucho de filosofía y como yo es un parresiasta seguidor de Sócrates, tiene el coraje de decir la verdad, y de la dialéctica y de Foucault, y entiendie el porque el socialismo soviético perdió por no desarrollar la democracia y la libertad humana.
Iván es un desarrollador de la conversación y el diálogo y está mucho más preparado que yo para esas tareas
EL DESESPERADO
Uribe, el único desesperado es usted. A su hermano, el jefe criminal de Los 12 apóstoles, autor de masacres y torturas contra los campesinos de Yarumal, lo condenaron a 28 años.
¿En esos crímenes fue cómplice de su hermano?
Y como si fuera poco, usted y su candidata quedaron liquidados políticamente el 31 de mayo