Un informe de la Universidad de Cambridge indicó que los centros de datos de Inteligencia Artificial generan un efecto de isla de calor, elevando la temperatura superficial del suelo en 2°C, detectable hasta 10 km a la redonda, con picos extremos de hasta 9,1°C.
El impacto medioambiental de los centros de datos para Inteligencia Artificial podría afectar a más de 340 millones de personas en el corto plazo.
Mientras las multinacionales contaminan masivamente y sin límites, a los trabajadores le dicen que se aprieten el cinturón y les prohíben ir al trabajo en su coche diésel en ciudad.