—Después de haber cerrado la tienda, ya entrada la noche pues se le había hecho tarde, comenzó a caminar tranquilamente por la calle, tapando su rostro con la capucha de aquel traje de época que llevaba para que las personas que pasaban por su lado no pudieran ver +
@Gianni_Neat —Dejó el plato frente al chico, colocando después el suyo mientras tomaba asiento, fijando la vista en el plato mientras empezaba a hablar—
Espero que te guste... Ah... No he hecho mucho este plato, así que no sé si... estará bueno.
—Miró con cierta inseguridad +
@Gianni_Neat Hablando, la alarma del horno comenzó a sonar indicando que la comida ya estaba lista—
Parece que ya es hora de servir la cena... ¿Quiere esperarme en la mesa? Le serviré enseguida.
@Gianni_Neat Ah... Sí. Quise ser cocinero pero... no puedo por mi problema.
—Al escuchar la dieta del chico se escandalizó, ¿cómo podía alguien alimentarse de comida precocinada?—
Eso no está bien... Tiene que seguir una dieta equilibrada y-
—Antes de que pudiera continuar +
@Gianni_Neat —Rellenó la copa del chico mientras le miraba de reojo, sentándose a su lado una vez le sirvió—
A-Ah... no es necesario. Lo hice porque quería agradecerle y... pasar otro rato con usted... No necesita ayudarme, puedo hacerlo, eso creo al menos.
—Rió con suavidad +
@Gianni_Neat Puedes sentarte en el sofá... Aun le queda un poco a la comida...
—Caminó hacia la cocina, trayendo poco después dos copas y una botella de vino blanco dulce—
¿Esto está bien...?
—Abrió la botella, llenando su copa a la espera de que el chico le confirmara que quería—
@Gianni_Neat —Las palabras del mayor hicieron que gran parte de su preocupación se esfumara.
Con una suave sonrisa caminó tras él. Su piso era de una sola planta, el salón ocupaba gran parte y separada con una barra americana, se encontraba la cocina en el mismo espacio. Habían dos puertas+
@Gianni_Neat Unos pantalones vaqueros y una camisa blanca. Se podían apreciar mucho mejor las manchas que también decoraban su cuello y manos. Y al no llegar la capucha, su pelo quedaba totalmente expuesto, mostrándole los mechones de pelo blanco perfectamente—
H-Hola... Pasa.
@Gianni_Neat —Había preparado perfectamente la mesa y ahora se encontraba completamente hecho un manojo de nervios a la espera de que el chico llegara.
El sonido del timbre hizo que diera un pequeño sobresalto, caminando hacia la puerta para abrirle.
Se había puesto ropa normal +
@Gianni_Neat —Al coger el teléfono una ola de nervios se apoderó de él, haciendo que tardara varios segundos en contestar—
Ah... Perdón, lo olvidé...
—Le indicó la dirección al chico, sintiéndose aun más nervioso por saber que el chico estaría allí en breve—
Es... el edificio de ladrillos+
@Gianni_Neat De acuerdo...
—Se puso en pie mientras se despedía ya que debía comenzar a comprar los ingredientes.
Estuvo de arriba para abajo durante una largas horas, acabando por llegar a casa y comenzar a cocinar, teniendo algún pequeño accidente que otro—
@Gianni_Neat ¿Hasta ahora?
—Aquello no lo entendió muy bien, por lo que miró al chico algo extrañado mientras tomaba de nuevo su mano, sonriendo un poco por ello—
¿Tiene... alguna alergia...? Para tenerlo en cuenta cuando cocine...
@Gianni_Neat —La admiración pintó el rostro del de ojos bicolor, sonriendo por la gran hazaña que hacía el chico—
Yo... tardó mucho en hacer las cosas porque...
—Unió sus manos algo incómodo, hablar de su enfermedad no era algo que le gustase—
Siempre... me quedo dormido, muchas veces.
@Gianni_Neat Ah... Entonces haré todos los postres que sé hacer...
—Sacó su cartera para poder pagar ya que el camarero se acercaba a la mesa para recoger los platos vacíos—
Hm... Casi es hora de que te vayas... ¿de verdad no te he molestado...?
@Gianni_Neat —Pensó en aquello, haciendo una breve construcción de como se hacía una lasaña en su cabeza, acabando por asentir varias veces—
La haré con todo el ca-CALOR que pueda para... que se haga bien y no se quede cruda...
—De nuevo, casi se le escapaba algo indebido—
¿Le... gustan +
@Gianni_Neat No abriré la tienda... Estaré libre todo el día...
—Guardó el número de teléfono del chico con una gran sonrisa, pasándole después su dirección—
¿Quiere que cocine algo en especial...? ¿Qué le apetece...?