— Grrr. —Esta vez gruñe un poco frustrado, pues le cuesta /bastante/ entender todo lo que el lunari le intenta decir—. De lo primero no he entendido ni jota, pero te veo bien. Yo... Bueno. He tenido días mejores.
— ¡Ugh...! —Las orejas de Sett se contraen de forma repentina como si hubieran captado algún sonido, pero, en realidad, el medio vastaya no ha escuchado nada. Frunce el ceño, extrañado—. Pensaba que... Bah. Da igual.
— ¿Qué te cuentas, Phel?
El mestizo gruñe malhumorado. Echa un último vistazo a su rededor en busca de alguien más aparte del lunari, sin embargo, no encuentra a nadie.
Al final, sus orbes ambarinos se encuentran con los del humano. Desvía la mirada hacia sus manos, entendiendo rápidamente el gesto. »
Bendito lo etéreo de Alune, porque cuando ha sentido que algo le tocaba las orejas se ha girado y, sin preguntar, ha soltado un puñetazo al aire.
— ¡¿Qué cojones está pasando?!
Qué ha sido eso. Ha sentido como si algo tratase de entrar dentro de su boca mientras bostezaba. Qué sensación más... desagradable.
Echa un vistazo a ambos lados, confuso.
Lo único que encuentra es a Aphelios.
Ahora, vamos a darle un par de balazos al ego de Draven 😈🫵🏼
Porque si sumáis dos más dos, ya os habréis dado cuenta.
El Foso es un negocio ilegal, así que quien controla todo, quien decide todo, es el Jefe, Sett (y él te lo va a recordar siempre que pueda)
Peeeeeeero