*El jóven al abrir la puerta se encontró con la caja, se dispuso a abrirlo y leyó la nota*
Quería encontrarla para agradecerle en persona el detalle que tuvo y, que obviamente lo va tener puesto, también disculparse por nunca coincidir ni siquiera, para tomar algo (+).
Zelda quédate con nosotros si gustas, así puedes ver como le gano a la princesita.
*Se empieza a revolver el pelo para luego mover su mano a lo alto con aires de grandeza*
Jamás podría perder
*O...cuando se juntó con su madre en esa carrera desenfrenada en el que queríamos lanzar a todos por los aires con nuestra poderosisima tortilla de patatas...*
-le salta una lágrima.-
*Se dispone a dar un paseo por Estherea a recordar esos viejos momentos en el que pasaban todos juntos, aunque fuesen para matarse...pero...¿y las risas que habían?*