Nada interesante. Unos estudios gramaticales.
—Se encoge de hombros, y es que le gustaba aprender a ser mejor escritor y corrector, y a veces leía cosas que hasta él encontraba poco entretenidas.—
¿Qué es?
—Theo señala el portátil con la cabeza, abierto en la programación didáctica. Estaba programando algunas de sus próximas lecciones—.
Trabajo, ya sabes.
No mucho. Leer y corregir unos textos.
—Se encogió de hombros, mientras mostraba en su mano derecha un libro que estaba leyendo. Era más un estudio que una lectura placentera.—
¿Y tú?
¿Qué hacías esta tarde?
—Le preguntó, ya que estaba algo aburrido. Giró un poco la cabeza en el beso para que se rozaran sus labios, arqueando las cejas—.