@niaestefaniaa Porque Nía y el llevaban mucho sin verse. Igual algunos no cambiaban pero Sydney si lo hizo.
—El otro día no pudimos hablar mucho. ¿Qué tal estás?
Le tendió la copa cuando llegaron allí. Sabía lo que le gustaba.
Todavía no había visto a @malyenx ni a @gabmddxx desde que se marchó así que aprovechó la ocasión para saludar a su hermano y a su cuñada.
—Muy finos. ¿Cómo han ido estos dos meses por aquí, hermano?
El chico australiano había superado hacía muchos años aquello.
#shaor16
@niaestefaniaa El chico sonrió de lado, de aquella forma que cuando adolescente lo hacía eran contadas ocasiones. Ahora lo hacía más y también seguía provocando lo mismo.
—¿Te traigo algo?
Le preguntó mientras señalaba las copas. Era la primera parte de la fiesta.
@BiancaOlivier23 —¿Ya no os divorciais entonces? Pues ve a por tu amado, no vaya a encontrar mujer por aquí.
El estaba mirando alrededor. Ya no disfrutaba de los encuentros en fiestas pero había uno que si quería.
@BiancaOlivier23 —¿Pero y lo del otro día en qué queda Bianca?
Preguntó buscando en el espacio al rubio. Se le veía de lejos con la hija de ambos.
—¿Le quieres?
@BiancaOlivier23 —No lo sé. Lukas puede irse al cuerno, te recuerdo que os divorciais si me lo preguntas para que le demos celos, hoy no creo que sea el mejor día.
Sydney le acarició el hombro.
@BiancaOlivier23 —¿Cómo ha sido? ¿El cambio digo? Me sorprende que hayáis aguantado tanto pero claro con una cría...
El chico se sentó al lado y pidió un café. Era abstemio ahora.
—Contratos y negociaciones. Mejorar las condiciones en el ministerio.
Sydney solo vestía ya de trajes salvo cuando iba a surfear. Había vuelto a hacerlo desde hacía unos años. El chico acudió con varios asuntos pendientes que tratar con algunos asistentes. #shaor16
@niaestefaniaa +—Ya, también pagan bien... Me alegro que decidieras volver.
Le alzó la ceja como broma. La había seguido aunque no tenía ni idea de a dónde y en un momento dado se paró.
—¿A dónde vamos?
@niaestefaniaa —Es lo que tocaba. Alguien tenía que relacionarse con el poder y por mucho Pablo Ortega crea no sólo sirve el dinero. Hay que tocar las teclas adecuadas y de eso el no sabe.
Consideraba su labor mucho más importante. Mediar, relacionarse con gente y conseguir lo que pudiera.
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