—¡En…entendido! Iré por una capa al menos. Que me tape las trenzas ensangrentadas… puaaaj… En serio espero no asemejarme tan, tanto a él… Solo un poquito de beneficio de duda pido.
Su sonrisa para demostrarle que halló la broma en todo eso se vio amedrentada por -
la mueca que le generaba; no estar especialmente batida de sangre por asquerosidad, ni Henry en lo particular, sino ambas ideas mezclándose con ella pareciendo una loca sedienta por sangre.
¡Los bailes que saldrían de esa Olivia son un no total!
…
¿Lo son?
—¡Mu-muchísimas gracias, Robin!
Y se nota el alivio en la bailarina cuando él aceptó, sin medirse lanzándose para apretarle las manos. Después se abochornó ella sola (más ligeramente al menos) y puso las manos en sus propias mejillas. Igual Robin era como familia…
—Maribelle es tan pulcra y toda una señorita. ¡Los nobles de Ylisse son tan afortunados! Sería, oh, pero tan bondadoso… Tan AMABLE… si pudieras, este, alguien decirle…
—N-no, pero estaría trayendo bastante deshonra al nombre de… uhm, oh, ¿cómo lo explico?
Pareció realmente apanicada con eso, ojos viajando de aquí para allá.
—En mi nombre… Ayyyy… Como bailarina.
La más admirada del continente en su tiempo.
—Llevo… to… ¿todo?
—Los años con mis caravanas, mis presentaciones en el teatro, el sello de aprobación del Kan Basilio… ¡No quiero ser una vergüenza, antes me muero enterrada en un barril!
Otra vez.
—¿Te parece que haya solución a mi desperfecto? Es muy amable.