Estas proponiendo retos tontos. Si esta es tu conversación adulta, no me imagino la infantil, querida sobrina. Pero no tengo problema en alargarla si lo deseas.
Usualmente se considera deshonroso.
No me incómoda, y puedes comentar lo que te plazca, no soy dueño de tu voluntad como para prohibirte nada. Pero entiende una cosa...
Lo que comparten los que salgan vidas con quienes la quitan es un pulso firme. Si te tiembla, estas muerto.
Es una guerra, Lucerys. Da igual sea hombre, mujer, niño. Todos harán perrerías inimaginables dignas de monstruos de cuento.
Si te refieres a que los hombres de guerra deben mostrarse despiadados por razones obvias, la respuesta es si. Solo los blandos y necios apartan lo que +
— Se perfectamente que una mujer y un hombre pueden hacer las mismas porquerías por igual.
Pero no hablamos de eso. . . Olvídalo, los asuntos de tus hermanos y que tu debes arreglar, no son mis problemas.
Lo siento si te incomodo la conversación, tío.
No seas idiota. Hombres y mujeres en guerra hacen las peores atrocidades por igual. La única diferencia es que un hombre puede ser un completo bruto y la mujer debe ser más elegante.
-Se encogió de hombros, ni que fuese una opinión novedosa.-
Tener vigilados los problemas es +
— Sin ofender, sabía que eras algo... violento como el tío Daemon, pero esto es demasiado... incluso para ti, claro que solo es mi punto de vista.
Lo observa fijamente, con asombro más que nada.
— Pero supongo que los hombres de guerra deben ser así.
Nombres, edades, rutas, trabajo en el caso del mayor, manías, rutinas de ellos y sus familiares cercanos... Gustos, comidas favoritas, lugares que frecuentan.
-Y ante su cuestión, solo dedicó una pequeña sonrisa-
Será mejor que no escuches la respuesta a esa pregunta.
Sería mentira. Me gusta salir con Helaena a mirar flores e insectos. O con Rhaelle de compras. O a volar con Vhagar.
Y claramente la basura no se mata sola.
Cinco. Dos de ellos en la misma casa. Jóvenes de edad, alguno ya va crecido, supongo que ese fue error de juventud.
Adam, Giselle, Creig, Adrián y Anna. Hace tiempo que dejé de necesitar "ver" lo que hace mi hermano para funcionar, sobrina.
Rhaelle me odiaría si lleno el estómago antes de nuestro té del sueño.
Y realmente a los bastardos en general. Mi hermano empieza a tener y empieza a ser necesario reducir el número antes de que sean un problema. Ustedes son tema a parte.
Estoy relajado, sobrina. Estoy calculando ahora mismo a cuantos de ustedes puedo matar y que parezca un desafortunado incidente antes de que hagan sonar alarma alguna.
Dramas por doquier, mi hermano en algún burdel o en algún rincón borracho, mi hermana perdida, bastardos por aquí y por allá robando oxígeno y yo que recién llego.
Lo típico.