+⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀preguntaba cómo estaría el muchacho. —Va a tener un arduo trabajo por delante. Ese chico, Haymitch Abernathy, para ser un triunfador se ve que es todo un desafortunado.
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⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀—Pobre Drusilla. Qué mal diagnóstico. —Su formalidad era tan solo un reflejo. Ninguna de las personas que hubiese trabajado con Drusilla podría decir que hubiese sido persona grata. —Esos tacones que usaba… —Se sonrió al recordar los comentarios +
—Total y absolutamente en serio. —Estaba tan emocionada que le dolían las comisuras y se sentía explotar—. Muchas gracias, señor Heavensbee. Ese par...Magno dijo adiós —Despido por negligencia— y Drusilla tuvo un accidente espantoso. En una escalera mecánica. Rotura de +
+⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀desatados por la mordaz chica del Distrito 12. —Todo apuntaba a que tarde o temprano ocurriría una desgracia.
Su tiempo con el vencedor de ese año había sido escueto tras la victoria, pero todo había tenido causa y efecto. Era la primera vez que Plutarch se +
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⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀—¿Lo dice en serio? —Forzó un poco la sorpresa para no entorpecer ese entusiasmo. Algo había llegado a sus oídos sobre un infortunio con Drusilla Sickle. —Felicidades, Effie. ¿Y cómo es que ha terminado en esta circunstancia?
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+⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ritmo, consciente del apuro que la joven estaba pasando con sus zancadas. —Es bueno que no pierda el entusiasmo, señorita Trinket. El Capitolio necesita gente como usted, con tendencia a marcar una diferencia.
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⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀—Descuide. —Correspondió al gesto de la Trinket concediendo una pequeña caricia sobre su mano. Algo parecido a una palmadita de un suave tono. —Me haré cargo en lo que pueda. Pero no debería preocuparse tanto. Entiendo que el número del Distrito cause +
¡No me diga! ¡Qué magnífica coincidencia! —El tono de voz subió varios decibelios, potenciando su musicalidad. La boca de Effie se había dilatado en una sonrisa inmensa que ahora dejaba ver en todo su esplendor las alas de mariposa que formaban sus labios perfilados— Me deja +
+⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀de sus sonrisas enigmáticas, de aquellas de una amabilidad intrigante que podían sentirse tan difusas como genuinas. O una mezcla enrarecida de las dos cosas. —Quede como quede al final, le pido por favor que me escarmiente. —Bromeó mientras bajaba un poco el +