"Empieza a ser preocupante que sea así siempre, pero así es."
Colocó sus manos en la cintura.
"De todas formas, también se está volviendo habitual que venga a buscarte porque te echo de menos."
"No sé, no te creo mucho."
Pero no dijo nada más en cuanto a ese tema, lo dejó estar y se dedicó a responder.
"Estoy bien, como siempre, espabilando a estas horas ¿Y tú?"
"Empiezo a pensar que te escondes para espiarme."
Se detuvo, esbozando una amplia sonrisa, aunque simulando una especie de mosqueo inexistente mientras se cruzaba de brazos.
"¿La mejor? ¿Después de quién?"
Volvió a dejar escapar en tono burlón.
"Pues bien, aunque no me gusta el calor sofocante, puedo ahogarlo en un poquito de agua."
"Es de noche, pero aún no es demasiado tarde. Además, tú estás también por aquí a estas horas, así que no sé de qué te quejas."
Esta vez, hasta le sacó la lengua, burlona.